lunes, 17 de diciembre de 2012

Los cuatro fantásticos. Capítulo 1, El comienzo

Bienvenidos de nuevo a la sección musical de este blog, cada día más olvidado pero siempre en nuestros corazones. Hasta hoy hemos hablado de muchos músicos, uno de ellos repite hoy, pero el siguiente artículo habla de los padres musicales de todos ellos. Sin ellos nada de lo que pasó después hubiera sido igual. Así que, bajo el título menos original de la historia, The Beatles.

James Paul McCartney nació el 18 de Junio de 1942 en Liverpool. Con doce años su madre muere de cáncer de mama, lo que le hace refugiarse en la música, muy influenciado por su padre, trompetista y pianista amateur. No me voy a meter mucho en la vida del pequeño Paul, pero con la llegada de su adolescencia emprendió una serie proyectos musicales.Se dedicaban a tocar en fiestas parroquiales y pequeños pubs. El 6 de Julio de 1957 acudió a una fiesta en la iglesia de San Pedro en Woolton porque pensaba que sería un buen sitio para ligar. Allí estaba actuando un grupo de skiffle llamado The Quarrymen, cuyo cantante impresionó mucho a Paul, ya que tenía una gran habilidad con la guitarra y cambiaba la letra de las canciones.


John Wiston Lennon nació en Liverpool el 9 de Octubre de 1940 hijo de un marino mercante que nunca estaba en casa. Fue criado por su tía y desde muy pequeño sintió atracción hacia la música, cuya madre le inculcó en las visitas que hacía a la casa de su hermana, además de enseñarle a tocar el bajo y comprarle su primera guitarra. Después de empaparse de todas las actuaciones en vivo que pudo ver formó The Quarrymen, y el 6 de Julio de 1957 dieron un concierto en Woolton, en la iglesia de San Pedro. En la fiesta de después le presentaron a un chico al que había impresionado, un tal Paul, con el que conectó enseguida. Tras pasar la tarde hablando, Paul se unió al grupo y juntos empezaron a componer.

George Harold Harrison French nació (¿adivináis donde?) en Liverpool el 25 de Febrero de 1943, hijo de una madre de ascendencia irlandesa y un conductor de autobús. Conoce a Paul McCartney en el Liverpool Institute for Boys y entablan amistad por ser los dos unos melómanos y ser aficionados a la guitarra, la cual aprendió a tocar durante la convalecencia de una nefritis. Cuando éste le propone entrar a formar parte del grupo John protesta puesto que George era muy joven, pero tras darle una oportunidad y verlo tocar no duda en darle la bienvenida a la banda.

Lo otros miembros de The Quarrymen abandonaron el grupo para ingresar en la escuela de arte de Liverpool, por lo que se vieron obligados a incorporar a Stuart Sutcliffe como bajista. Éste era amigo íntimo de John Lennon y era un guaperas, por lo que pensaron que daría buena imagen al grupo. El problema de que no supiera tocar se quedó en segundo plano, lo que si tenía era el dinero justo para comprarse un bajo Hofner, y ya aprendería sobre la marcha. Para las labores de la batería reclutaron a Pete Best. Tras barajar varias ideas cambiaron el nombre por The Beatles, y se marcharon a tocar como grupo residente de un local a Hamburgo, contrato que tenían incluso antes de que Best entrara en la banda.
Los primeros Beatles, con Best a la izquierda y Sutcliffe a la derecha

Hamburgo curtió al quinteto en sus representaciones en directo gracias a maratonianas actuaciones de ocho y nueve horas, en las que echaban mano de Preludin para mantenerse despiertos. La primera expedición alemana del grupo terminó antes de lo previsto, ya que estando allí rompieron el contrato que tenían para irse a otro local. El dueño, totalmente despechado, denunció ante las autoridades a George Harrison, que con 17 años había mentido sobre su edad para obtener el visado, y fue deportado. McCartney y Best corrieron la misma suerte una semana más tarde al provocar un incendio por quemar un condón colgado de un clavo en su habitación. Lennon no volvió hasta finales de ese año y Sutcliffe se quedó en Alemania con su nueva novia Astrid Kirchherr, fotógrafa que el grupo contrató y que es responsable de las fotos míticas de esa época. Volvieron a Hamburgo por varios periodos en los sucesivos dos años, pero en 1961 Sutcliffe dejó la banda, encargándose McCartney del bajo. Un productor alemán los contrató para ser la banda de Tony Sheridan, grabando varios sencillos, uno de los cuales, My bonnie, entró en las listas de éxitos del país. Al volver a Liverpool empiezan a tocar al medio día en The Cavern Club, haciéndose cada vez más famosos en la ciudad.

Brian Epstein era el dueño de una tienda de discos local y columnista musical. Cuando vio al grupo en una de sus actuaciones en el Cavern habló con ellos y les propuso ser su representante, formalizando la alianza a principios de 1962. Epstein logró librarlos del contrato que los ataba al productor alemán y que la discográfica Decca les ofreciera una audición en la que grabaron 15 temas. Decca rechazó al grupo porque "los grupos de guitarras están en pleno declive". Esta visión comercial está entre las más desastrosas del mundo junto con la revista Time, que nombró hombre del año a Hitler. Mientras el grupo volvía a Hamburgo, donde se encontraron que Stuart Sutcliffe había muerto a los 21 años de un derrame cerebral, Epstein intentaba conseguir una oportunidad para la banda. Después de ser rechazados por los principales sellos discográficos y por innumerables productores consiguió que George Martin del sello Parlophone, una subsidiaria de EMI, les hiciera una prueba.

La prueba gustó a Martin, pero sugirió que Pete Best no era lo suficientemente bueno para el grupo, y que para la siguiente cita en el estudio usarían un batería de sesión. El grupo pensó que ellos mismos se buscarían al batería.

Richard Starkey, más conocido como Ringo Starr, nació en (vais a flipar cuando os lo diga) Liverpool el 7 de Julio de 1940. Sus padres se divorciaron poco después, y su madre se vio obligada a encadenar varios trabajos para poder subsistir. Por culpa de una grave peritonitis y de una pleuresía pasa largas temporadas en el hospital, por lo que al terminar la escuela su aprendizaje había sido pequeño. Mientras trabajaba como aprendiz de embalsamador aprendía a tocar la batería. En 1960 se une a Rory Storm and The Huricanes, con el que se va a tocar a Hamburgo. Allí conoce a The Beatles, con los que entabló una gran amistad llegando incluso a sustituir a Pete Best cuando estaba enfermo o no se presentaba a tocar. Lo reemplazó definitivamente gracias a George Martin.

Según palabras del propio Harrison: "Puede que fuéramos un poco injustos con Pete, pero la historia ha demostrado que Ringo era el cuarto miembro de la banda". Juzguen ustedes mismos.

Cuando el grupo se presentó a tocar otra vez, Martin no dejó tocar a Starr. En su lugar tocó el batería de estudio Andy White. Starr se molestó, y aún hoy día se lo recuerda al productor. De todas formas pasó a ser el batería oficial del grupo y seguidamente empezaron a grabar el primer single de la banda. Love me do se publicó alcanzando el puesto 17 en la lista británica Records Retailer y dio comienzo la escalada del grupo, pero eso amigos míos, lo dejamos para la semana que viene.

Marcos







viernes, 23 de noviembre de 2012

Año Mariano

Pues si, ya se ha cumplido un año de aquel magnífico día en que los españoles eligieron (yo no elegí a nadie, pues no pude votar por motivos ajenos a mi voluntad) por mayoría absoluta al Partido Popular, encabezado por Mariano Rajoy, para intentar capear el vendaval que suponía, y sigue suponiendo, la crisis económica. Haciendo un resumen de estos doce meses, y mirando el futuro con el poco optimismo que las circunstancias nos permiten, no sabía muy bien si titular el articulo de hoy como lo he hecho o llamarlo “virgencita, virgencita, que me quede como estoy”. Pero, a pesar de todo, me niego a pensar que las cosas pueden empeorar todavía más, así que espero que lo que viene por delante sea mejor y no tengamos que recurrir a la frase de “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Pero no toca hoy hablar de las perspectivas de futuro, sino hacer un balance del primer curso de Mariano como presidente de todos los españoles (la originalidad la dejamos para otro día). Prometo que he buscado y rebuscado por la hemerotecas (esa extraña forma que tienen algunos de llamar a Google) para encontrar algún tema sobre el que escribir positivamente pero, lamentablemente, no he encontrado nada. Por tanto, si notáis el análisis un poco sesgado, pensad que no es cosa mía, es que lo están haciendo así de mal.

Justicia

Aquí pinchamos en hueso. Rápidamente nos dimos cuenta que, el que parecía ser el más progresista y centrista de los ministros, en realidad era uno de los más conservadores y fachas (con todas las letras). Al ultracatólico Ruiz Gallardón no le gustaba nada la vigente ley del aborto (ésa que nos equiparaba a la mayoría de países desarrollados) así que propuso volver a la anterior. Eso si, con varias novedades, como retirar algunos supuestos válidos para abortar, como el caso de malformaciones en el feto. Mejor me guardo mi opinión para cuando se apruebe la ley definitivamente.

También en justicia nos hemos encontrado con la reforma del Código Penal, que endurece muchos aspectos haciéndose eco de las peticiones de los más populistas del partido, y el aumento de las tasas judiciales que hacen menos accesible las justicia para muchas personas.

Liberta de expresión

¿Cuál fue en este sentido la primera decisión del Gobierno? Desmantelar la que había sido (no lo digo yo, lo dicen todos los expertos sobre el tema) la época más imparcial de la historia de RTVE. Para empezar se cargó a periodistas incómodos como Juan Ramón Lucas o Ana Pastor, contratando a otros más afines como Julio Somoano (ex-director del informativo de Telemadrid) o Edurne Uriarte (mujer del ministro de Educación). Y, no contentos con eso, eliminaron la obligatoriedad del consenso para elegir a la dirección del medio público (se necesitaban la aprobación de 2/3 de los diputados) para pasar a mayoría simple, es decir, al “dedazo”.

Por otro lado, al comprobar que las manifestación en las calles españolas son cada vez más numerosas han decidido pararlo como sea. Las cargas brutales y desproporcionadas de los antidisturbios han sido portada en más de un medio internacional (no hay nada como el jarabe de palo, debe pensar alguno); y, por si esto fuera poco, en la reforma del Código Penal se da más de un paso para penalizar estos acontecimientos. 

Sanidad y Educación

En este tema no hace falta ahondar mucho, todos sabemos las barbaridades que se están haciendo con nuestros sistemas de educación y sanidad. Podríamos hablar largo y tendido sobre el asunto, pero ya lo hemos hecho en otros artículos, así que paso directamente a enunciar algunas de las medidas más significativas:

-         Miles de millones de euros de recortes.
-         Copago sanitario, eliminando servicios que antes eran gratuitos. Por ejemplo, el servicio de ambulancia para casos de poca urgencia.
-         Aumento del número de alumnos por clase, con el perjuicio consiguiente a la calidad de la enseñanza.
-         No renovación de miles de interinos, que se une a la paralización de las oposiciones en la mayoría de Comunidades desde hace demasiado tiempo.
-         Medicamentazo, que supone no sólo tener que pagar parte de las recetas que solían ser gratuitas, sino la retirada de más de 400 medicamentos del sistema público.
-         Aumento de las tasas universitarias de manera totalmente desproporcionada.
-         Medidas xenófobas como la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes ilegales (también a muchos españoles) o hacer pagar a los alumnos extranjeros sin acuerdo entre países el coste total de sus estudios (unos 6.000€ por matrícula universitaria).
-         Reducción del acceso a las becas generales (aprobar el 100% de los créditos en muchas diplomaturas y licenciaturas), y prácticamente abandono de otras, como las becas Eramus.
-         Eliminación de la paga extra de navidad, aumento de horas de trabajo, reducción de sueldo, ..., a los funcionarios (médicos y profesores, entre tantos otros). Todo ello, claro está, tras desprestigiarlos públicamente una vez tras otra.
-         Reducción vergonzosa de la partida destinada a investigación, dejando ésta a nivel de los países menos desarrollados de Europa.

En fin, estas y muchos otras son las medidas más destacadas en Sanidad y Educación, lo cual no debe sorprendernos mucho echando un vistazo a los responsables de ambas materias. Ana Mato, la que no sabía que tenía un Jaguar de la trama Gurtel en su garaje, y que ha sido el hazmerreír de todas la ruedas de prensa por su escaso conocimiento sobre lo que hablaba. Y el señor Wert, azote de todo lo público y, como ya he dicho en otras ocasiones, el ministros más facha que hemos tenido nunca.

Y, ¿para qué todas estas medidas? Quien quiera pensar que se han tomado para salir de la crisis, que siga engañándose el tiempo que desee. El objetivo de todo esto es desmantelar los servicios públicos hasta tal punto que la única salida posible sea la privatización. Es decir, regalar bienes imprescindibles como la sanidad y la educación a sus amiguitos.

Economía y trabajo

Si bien en todo lo anterior no se podía esperar casi nada de un partido como el que nos gobierna, muchos votantes estaban esperanzados con la recuperación económica que sufriría el país con la llegada a la presidencia de Mariano Rajoy. Él mismo anunció que se comenzaría a crear trabajo al día siguiente de su elección o que la confianza haría que los inversores extranjeros se volvieran locos por venir a España. Nada más lejos de la realidad, basta con comparar las cifras desde su llegada hasta hoy:


-         En noviembre de 2011 el paro se situaba en el 21,52%, con casi 5 millones de parados. Hoy superamos el 25%, con 800.000 desempleados más. Para llegar hasta aquí, nada mejor que una reforma laboral que abarataba el despido y retiraba derechos a los trabajadores como nunca habíamos visto.
-         El PIB en el tercer trimestre de 2011 respecto al año anterior había crecido un 0.8%. Respecto a hace un año, hemos decrecido un 1,6%.
-         En estos doce meses se ha producido una fuga de capitales en nuestra economía de 247.172 millones de euros.
-         La prima de riesgo está prácticamente en niveles de hace un año (cuando Rajoy calificó la situación de extrema), después de haber alcanzado el máximo histórico durante los meses de verano. Esto es lo que Mariano llama confianza.
-         El déficit público, que debía reducirse al 6,3% por mandato de Europa (para eso se han tomado las medidas tan duras, según ellos) no bajará del 8% a final de año.
-         Y el año bursátil, desastroso. Uno de los peores entre las bolsas de todo el mundo.
-         Los impuestos deberían tener parcela propia, pero resumiendo: subida del IRPF y del IBI nada más llegar, para ahogar un poco más a las familias; al mismo tiempo, amnistía fiscal a los defraudadores, con la que se pretendían recaudar miles de millones. De momento se han recaudado 50; aumento del IVA, en algunos productos como al material escolar del 8% al 21%, después de estar durante casi un año haciendo una tremenda campaña en contra de la subida anterior.
 

Quizás se queden muchas cosas en el tintero, pero esto es sólo un pequeño resumen del, en mi opinión, fatídico último ejercicio. Hace un año, el 20 de noviembre (casualidades de la vida) los españoles elegían entre el malo conocido y el bueno por conocer. El malo conocido venía muy tocado, así que se escogió al bueno por conocer. Pero resultó que ni estaba por conocer (pocos políticos llevan tantos años como él ocupando cargos en distintas Administraciones) ni era bueno (de esto dan fe los datos). Así que en estos doce meses nada ha cambiado, al menos no para bien. Mientras nos damos cuenta que hay otras opciones y otras maneras de salir de la crisis que aún no hemos probado, no habrá más remedio que salir a la calle y quejarnos, cuando nos dejen, de las decisiones que tomen los que no hacen mucho llegaron al poder. Y como no todo va a ser malo, aquí os dejo uno de los mejores momentos de nuestro querido presidente.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

La desinformación.

Después de dos semanas sin publicar en nuestro querido blog, no por falta de ganas ni gandulería, si no por déficit de tiempo para dedicarme a las cosas que realmente me gustan. Decidí, durante el fin de semana, intentar escribir un buen artículo, que se asemeje más a la calidad que desprenden mis compañeros y amigos. Me puse en marcha buscando un tema deportivo de candente actualidad o relevante para mis pocos lectores. Cuál fue mi sorpresa, bueno en realidad me lo venía oliendo, que es muy pero que muy difícil encontrar información sobre deportes. Corrijo es difícil encontrar información de otros deportes diferentes del fútbol. Y aquí viene mi crítica a los medios deportivos españoles, con la cual no todos deben de estar de acuerdo aún que ojalá sí lo estuvieran. 

Si dispusiera de los medios necesarios podría escribir todas las semanas un artículo medio decente sobre fútbol, es un tema sobre el que estoy actualizado y me proporcionan los medios suficientes para informarme. Pero cuando decidí unirme a este blog pensaba escribir sobre todo los deportes que pudiera y hacerlo de manera que facilitara la comprensión para la gente, que como yo, no sabe profundamente de todos los deportes existentes. Cada día navego por las diferentes páginas de diarios deportivos (por llamarlos así) en los cuales, y con mucha suerte, hay, si acaso,  la cuarta parte de notas de prensa sobre baloncesto, tenis, ciclismo, etc . que de noticias sobre fútbol. Y esto por nombrar a los deportes sobre los que más se habla, si ya entramos en fútbol sala, volleyball o atletismo entre otros, es una tarea para detectives. Las portadas de estos diarios son casi siempre irrelevantes y poco informativas, y sin meternos en la tendencia hacia los diferentes equipos, no sirven a una persona de a pie para mantenerse al tanto de lo que ocurre en el deporte nacional. Pregunten cuánta gente se enteró de que España llegó, otra vez, a la final de la copa del mundo de fútbol sala el pasado fin de semana. La liga ACB tiene una cobertura ridícula, la Asobal menos aún. Muchos pensarán que para los periódicos lo que da dinero es el fútbol, y no lo discuto, pero reduce el nivel cultural de manera importante. Es el deporte rey en este país, pero utilizando los medio adecuados se puede incentivar la práctica de otros deportes, que a la larga se convierte en algo beneficioso para el individuo y la sociedad.

Ahondando más en el tema puedo decir que los actuales periodistas deportivos están degradando esa profesión al fondo de una cloaca. El programa del canal Intereconomía, Punto Pelota, se ha puesto al nivel del pozo sin fondo de sabiduría de Hombres, Mujeres y viceversa. Es una vergüenza lo que ocurre en ese plato. Estoy convencido de que hay cientos de periodistas en paro que hará un mejor trabajo que la gente que aparece ahí, no todos son pésimos algunos son lo que de verdad representa esta profesión, pocos eso sí. Como he leído de un muy buen amigo mío, y que controla de este tema, la aspiración de los estudiantes de periodismo de hoy en día es formar parte de este circo, refiriéndose al periodismo en general, pero yo lo quiero centrar en el deportivo. Escuchar frases de boca de teóricos periodistas como: “Ronaldo no necesita un psicólogo porque se beneficia a Irina todas las noches”. Son solo ejemplos puntuales de la calidad de este tipo de información. Parece ser que en España lo único que puede triunfar es el sensacionalismo y las noticias del corazón, ya que en esto último se han convertido programas deportivos de diferentes cadenas.

Volviendo a lo de incentivar otros deportes que no sea sólo once contra once. Sólo se está consiguiendo por el esfuerzo en prácticas de unos pocos. Deportes como el ciclismo, pádel y prácticas que mejoren la salud están actualmente ganando terreno en la práctica no profesional. Ojalá se hicieran eco los medios y se publicitara más, seguro que se repartiría el pastel de una manera más equitativa. No es mi intención denigrar al fútbol pero han conseguido que se odien las noticias sobre éste. Más vale ver los partidos sin sonido y sacar uno sus propias conclusiones y que las relaciones, problemas y demás situaciones que sean ajenas al deporte en sí sean problemas internos de los profesionales. Cuando en una empresa hay un conflicto interno no se hace una portada sobre ello.

Mi consejo, practicar más deportes en grupo que siempre es más ameno y disfrutar de las competiciones oficiales sin hacer caso a los pseudo-periodistas que actualmente intentar trasmitir algo de información. Puede que así acabemos con ellos y se dé un giro a la telebasura actual. No es tan necesaria la televisión, os lo digo de propia experiencia.

@javielnoval

viernes, 16 de noviembre de 2012

Los bancos, el dinero, el BCE y los intereses que lo parieron (Parte2)

En el artículo de la semana pasada explicábamos el origen del dinero, desde el trueque hasta el sistema financiero actual, y demostrábamos como crean los bancos comerciales dinero desde la nada, debido a los beneficios que disfrutan por su condición. También comentamos por qué y cómo se generan los intereses, y hoy veremos las nefastas consecuencias que todo este “fraude” ha tenido en la vida cotidiana de los ciudadanos.

Como sabemos, pues lo llevamos escuchando cada día desde que comenzó la crisis, los “mercados” no confían en que España sea totalmente solvente a la hora de devolver la deuda que genera y, por tanto, para concederle créditos a nuestro país nos exigen pagar unos intereses muchos más altos que a otros estados. Concretamente, en estos momentos nos exigen más o menos el 5,5% o 6%  para los bonos a diez años (hemos llegado a pagar el 7%). Mientras tanto, otros países de la zona euro como Alemania pagan alrededor del 1%. Como sabemos, la diferencia entre la rentabilidad del bono alemán y del español es familiarmente conocida como “prima de riesgo” (por ejemplo, si nosotros pagamos intereses al 7% y Alemania al 1%, la prima de riesgo se sitúa en 600 puntos, es decir, un 6% de diferencia).

La pregunta que cabe hacerse en este punto es, ¿por qué España paga unos intereses tan altos y, en cambio, a otros países con una deuda pública y un déficit muy superior al nuestro, como Japón o Reino Unido, se les exigen unos intereses muchos más bajos? La respuesta es sencilla: estos países disponen de un Banco Central que dirige la política económica y se encarga de emitir dinero y comprar deuda pública (es decir, prestarle dinero al Estado) a unos intereses muy bajos. De esta manera están pudiendo cubrir el déficit generado por la crisis financiera a un coste muy por debajo del de muchos países de la zona euro.

Rápidamente nos puede surgir otra cuestión, ¿por qué no hace esto nuestro Banco Central? Cuando España se adhirió al euro, renunció a gestionar su política monetaria y, con ello, a cualquier posibilidad de emitir dinero con el que financiar el déficit. Toda la soberanía recayó entonces sobre el Banco Central Europeo, y aquí está uno de los mayores problemas. El BCE se fundó como un banco independiente (lo cual no se cumple), cuya misión principal consiste en mantener la estabilidad de precios, es decir, controlar la inflación (por encima de otros objetivos como el crecimiento o la creación de empleo). Por ello tiene prohibido prestarle dinero directamente a los estados miembros, de manera que ningún país de la zona euros puede financiarse directamente a través de su Banco Central, como si hacen otros.

Las razones que se esgrimieron para, a la hora de fundar el BCE, hacerlo en estos términos son, a mi parecer, totalmente discutibles. Los economistas favorables a la independencia del BCE exponen que las decisiones económicas deben responder a criterios técnicos, y no a los intereses particulares de los dirigentes políticos. Pues bien, se está dando por sentado de antemano la incompetencia y la mala fe de la clase política y, además, se habla de un banco independiente cuando lo correcto sería decir independiente de los estados, puesto que es totalmente dependiente de los grandes grupos de influencia de la banca internacional (basta con el ejemplo del máximo dirigente del BCE, que llegó a este puesto tras vice-presidir Goldman Sach cuando este banco de inversión norteamericano ayudó a Grecia a ocultar su verdadero déficit a la UE).

Pero vayamos a lo práctico, ¿cuáles son las consecuencias que sufrimos por renunciar a manejar nuestra política monetaria y dejarlo todo en manos del BCE? Como hemos dicho, al no poder financiarse los estados directamente a través del BCE, deben emitir deuda que es comprada por los “mercados”. Aquí, cada cual se las apaña como puede, y algunos países como España han llegado a pagar el 7% por financiarse. En cambio, el BCE sí puede financiar directamente a los bancos comerciales que, finalmente, son los que compran la deuda de los países. Y, ¿a qué tipos de interés toman prestado dinero los bancos comerciales? En los últimos tiempos, alrededor del 1%.

Esto es tan crudo como suena. El BCE da dinero a los bancos comerciales al 1% que, a su vez, dan dinero a los Estados a un interés mayor. En el caso de países como España, Italia o Portugal (de Grecia ya ni hablamos), mucho mayor. Nuestro país, en caso de recibir financiación directa en lugar de tener que pedir dinero a los “mercados” estaría pagando alrededor de un 5% menos de tipo de interés. Esto, cuando estamos hablando de alrededor de 40.000 millones de euros al año destinados exclusivamente al pago de intereses por parte del Estado (por si hay dudas, lo pagamos todos nosotros con nuestros impuestos) da muestra de quiénes manejan el cotarro.

De esta manera, entramos en un círculo vicioso del que es muy difícil salir: España gasta más de lo que ingresa, por lo tanto pide dinero; los mercados le prestan ese dinero a cambio de tipos de intereses muy altos, puesto que no se fían mucho de nosotros; al pagar tantos intereses los gastos del Estado aumentan, por lo que hay que hacer recortes; estos recortes provocan, de diferentes maneras, un descenso de los ingresos y aumento de los gastos, así que España debe volver a pedir dinero; como los “mercados” se fían menos aún, nos piden más intereses, así que el gasto sigue aumentando; y, de esta manera, la rueda sigue y sigue girando hasta no sabemos cuando.

Para concretar un poco más, veamos las cifras que avalan lo que os cuento.
En este primer gráfico vemos, en las barras azules, el déficit o superávit (diferencia entre lo que el Estado ingresa y lo que gasta) español durante los últimos 25 años. La línea roja muestra la deuda que se ha ido acumulando durante todo este tiempo. Ambas magnitudes están expresadas en tantos por ciento con respecto al PIB. Como vemos, sólo se ingresó más dinero del que se gastó durante el ciclo 2005-2007 (con Gobierno socialista, creo recordar).



Este segundo gráfico expresa exactamente lo mismo, con una “pequeña” diferencia: no se añade el gasto dedicado al pago de intereses durante estos 25 años. 


Está claro que las diferencias son abismales, hasta tal punto que, sin contar el gasto financiero que supone el pago de intereses, la deuda pública de España pasaría de cerca del 90% respecto al PIB a poco más de un 10%. Estamos hablando de deber algo más de 100.000 millones euros en lugar de casi un billón. Y si bien, financiarse absolutamente a coste cero a través del BCE es un poco utópico, combinar este tipo de financiación con la privada ahorraría muchísimo dinero a las arcas del Estado.

Y ahorrar mucho dinero va más allá de la prima de riesgo (que descendería bastante, por otro lado), de los objetivos del BCE o del déficit público. Ese dinero supondría no tener que realizar recortes en Educación o en Sanidad; supondría no quitarle la paga extra a los funcionarios, no bajar la prestación por desempleo o no congelar las pensiones; entre otras cosas, supondría poder evitar muchos de los desahucios que se producen cada día, y las catástrofes personales que suponen (aunque parezca populismo, es la cruda realidad). En fin, un asunto más que nos lleva a la misma conclusión que muchos otros: hace demasiado tiempo que dejamos el destino de toda la sociedad en manos de unos pocos, que siguen enriqueciéndose a cambio del sufrimiento de muchos, y nadie está dispuesto a cambiarlo. Al menos no los que podrían hacerlo, que son esos que votamos de vez en cuando para que se preocupen por nosotros. Quizás, aunque sea triste, tengamos lo que nos merezcamos.

@Elfara_chico

viernes, 9 de noviembre de 2012

Los bancos, el dinero, el BCE y los intereses que lo parieron (Parte1)


Como dice José Merce “a mí me gustan los santos que tengan puente”, así que como el viernes pasado las obligaciones laborales recién contraídas me impidieron disfrutar del bienaventurado puente de todos lo santos, decidí tomarme la justicia por mi cuenta y no escribí el artículo semanal. Tras esta curiosa forma de disculparme por ello, para esta semana os voy a dejar la primera parte de un artículo que continuará el viernes que viene, y que trata de explicar como hemos llegado al punto de dominio absoluto de las cúpulas de poder por parte de los bancos. Hasta tal punto, que el simple hecho de plantearnos que alguno de ellos quiebre, crea un pánico desproporcionado.

Y para empezar, creo que es necesario retroceder bastante en el tiempo, a la época en la que el sistema de intercambio era el truque, que no requiere de mucha explicación. ¿Por qué se abandonó este sistema? En primer lugar, a la espera de smartphones, Internet y redes sociales varias; resultaba muy complicado encontrar a alguien que ofreciera lo que uno buscaba, y que al mismo tiempo quisiera lo que éste ofrecía (estamos comprobando como, con la facilidad que otorgan los nuevos medios de comunicación, la vuelta al semi-trueque no es nada ficticio para algunos ciudadanos). Por otro lado, era muy subjetivo establecer el valor de cada uno de los productos (¿un saco de harina a cambio de una gallina o de dos?). Por tanto, se buscó algún bien que establecer como medida de referencia en los intercambios, usando para ello el grano, el ganado,... Pero surgieron otro dos problemas, el bien elegido debía poder ser divisible y fácil de transportar. Es aquí cuando se empieza a utilizar como método de cambio los metales.

Avanzamos un poco en el tiempo, y llegamos a la época en la que se comienza a guardar los metales (ahorros) en un lugar seguro, en este caso los locales de los orfebres. Éstos daban un recibo (dinero) con la cantidad de lingotes depositados por cada persona, que a su vez usaba estos recibos como medio de pago. Claro, mientras pudieran hacer frente a los pagos con los recibos que les daban, nadie iba a pedirle al orfebre que le devolviera todo lo depositado. Así que estos pensaron, ¿ por qué no prestar medios de pago (créditos) a las personas que no tuvieran reservas a cambio de una importante comisión (intereses)? Es aquí donde surgen la figura del banco (ladrones), casi como hoy la conocemos.

Dejando atrás el trueque, y pasando de largo por la conversión de los primeros orfebres (cuya misión era mantener a salvo los metales de los depositantes) en banqueros propiamente dichos, nos situamos ahora en el siglo XIX. Punto importante, pues es aquí donde se empieza a establecer la equivalencia fija entre los billetes y monedas emitidos y el oro. Los billetes no eran más que un “recibo” que establecía que su propietario tenía determinada cantidad de oro, por lo que los bancos debían controlar minuciosamente que el dinero emitido concordase con las reservas de oro. Este sistema funcionaría bien mientras no hubiera necesidad de emitir una gran cantidad de dinero en un corto período de tiempo. Y esta necesidad llegó con las Guerras Mundiales.

Y tras las II Guerra Mundial, los gobiernos decidieron que era momento de cambiar de sistema, empujados por Estados Unidos. Se abolió el patrón oro y el dinero dejó de estar vinculado directamente al preciado metal, sino que se vinculaba a una moneda convertible en oro, en este caso el dólar, lo cual provocó que Estados Unidos tuviera total libertad para emitir dinero con el fin de financiar sus necesidades, repartiendo su moneda por todo el sistema financiero internacional y bancos centrales. Esto benefició sobremanera a los americanos y a países exportadores, pero condujo a una desigualdad cada vez mayor con los países más pobres.

Este nuevo sistema de convertibilidad respecto al dólar funcionó hasta que Estados Unidos se vio incapacitado para mantener la equivalencia, acuciado por la gran cantidad de emisión de dinero que le supuso la Guerra Fría y la Guerra del Vietnam. Es así como en 1971 el presidente Nixon da por abolido el sistema. Y tras este inmenso rollo histórico, es en esta fecha cuando da comienzo la era del papel moneda, dinero fiduciario y tipos de cambio flotantes que dieron lugar a la especulación imparable y la concentración de riqueza que nos han traído hasta las circunstancias actuales.

¿ Y en qué consiste ese sistema injusto que nos rige? Pues bien, principalmente en otorgar a los bancos comerciales capacidad para tener “cogidos por los huevos” a toda la sociedad. En concreto, sin entrar en materia financiera específica, las entidades tienen potestad ahora para crear dinero de la nada, sin necesidad de tener ningún bien detrás que avale estas operaciones. Del dinero que los clientes depositan en sus oficinas se les permite prestar de distintas maneras prácticamente todo. Sólo están obligados a “guardar” como coeficiente de caja, por regla general, un 2% del dinero que depositan en el banco sus clientes. Es decir, de nuestras cuentas corrientes, plazos fijos,…, el banco de turno sólo esta obligado a tener guardado un 2%. ¿Qué supone esto? Dos cosas principalmente: la primera, que los bancos comerciales pueden crear dinero en cualquier momento (de hecho son los principales emisores de dinero); la segunda, que lo hacen de manera ficticia, pues este dinero provienes de la nada.

Lo explico en un ejemplo muy sencillo, reduciendo al absurdo: imaginen una situación inicial en la que un abogado, supongamos, acude al banco a ingresar 1.000€. Cuando quiera, el podrá regresar al banco o ir a un cajero y disponer de ese dinero. Al mismo tiempo, un cliente que debe 500 euros al abogado acude al banco a pedir un crédito por esa cantidad. Como el banco sólo está obligado a guardar un 2% de los depósitos, es decir, 20€ de los 1.000€ que ingresó el abogado, le puede prestar hasta 980€ al cliente. El banco le presta esos 500€, el cliente se los paga al abogado, y éste los ingresa a su vez en la entidad, teniendo ahora 1.500€ en su cuenta corriente. ¿Hay 1.500€ en el banco? Lógicamente no. De hecho, si el abogado quisiera disponer de toda esa cantidad al instante no podría, pues en la caja fuerte de la sucursal sólo estarían los 1.000€ que ingresó. Así que se pillaría un cabreo de tres pares de narices.

Esto, a escala universal, es lo que pasa en el sistema financiero actual. El dinero que hay en circulación poco o nada tiene que ver con los bienes reales que están en la economía. Lo lógico sería que el dinero en circulación tuviera una enorme relación con los bienes reales pero, ¿quién va a impedir a los bancos comerciales crear y crear dinero cuando, cuanto más lo hagan, más beneficios obtienen? Y no sólo eso, hay otra forma que tienen los bancos de crear dinero de manera totalmente ficticia: los intereses. Tiene sentido que, si yo le dejo dinero a alguien, le cobre un interés por la molestia que me supone no poder disponer de ese dinero. Pero, como hemos visto anteriormente, las entidades financieras crea el dinero de la nada y, por lo tanto, no renuncian a nada para poder conceder préstamos y créditos de cualquier tipo. 

Siento el tostón, pero es necesario conocer la historio de lo que hoy conocemos como dinero y sistema financiero para poder comprender las nefastas consecuencias que ha tenido para la sociedad. Mas esta es otra historia que compartiremos la semana que viene.

@Elfara_chico

lunes, 29 de octubre de 2012

Afinador importante, porque si no memorrías no bien

Por primera vez en este blog voy a repetir protagonista, pero esta vez tengo la suerte de estar aquí para hacer una crónica de uno de sus conciertos, no hablar de uno de sus discos. Una suerte tremenda que un grupo de este calibre y nacionalidad se acerque por nuestra querida ciudad de Murcia, aunque al que me refiero sea bastante asiduo. Les debe gustar el público murciano. Desde luego que de si un examen se tratara los que estábamos allí nos merecimos un sobresaliente.

Matthew Caws
A las doce en punto Nada Sur saltaron al escenario de la sala Stereo de Murcia. Presentaban su séptimo disco de estudio The stars are indiferent to astronomy. Una sensación especial el ver a un grupo en una sala, no en un gran escenario. La proximidad genera una complicidad publico/artista que no se encuentra en grandes recintos, y eso se nota. El trío de Nueva York se ganó al respetable con buenas canciones y buena actitud, nada de aspavientos. El cantante y guitarrista Matthew Caws, el bajista Daniel Lorca, el batería Ira Elliot y un guitarrista que después de decir su nombre tres veces aun no lo entendí, hicieron de anfitriones en una fiesta de rock directo, a veces melancólico, pero siempre de buena calidad.

Daniel Lorca y sus eternas rastas
El espectáculo empezó igual que empieza su último disco, con Clear eye couded mind, y le siguió otra del mismo álbum, Waiting for something. A partir de aquí se entremezclaron los más clásicos de la banda con los temas nuevos. Let's do it again,Weightles, Whose autority o High speed soul quedaron la mar de bien entre las canciones que presentaban, como Jules and Jim o When i was young. Entre los balbuceos en español de Caws nos llevamos una sorpresa con la colaboración de Jesús de Noise Box en Fruit fly, e impagable la histeria colectiva con Beautiful beat y con la romántica, que endurecieron para el directo, Inside of love. Nos quisieron hacer creer  que acababan con See this bones, pero nos regalaron Always love y Blanckest years, para terminar. El concierto acabó con muchísima intensidad, y su corta duración, poco más de hora y media, nos dejó con ganas de mucho más.

Ira Elliot
Aunque el grupo goce de una extensa fama y una legión grande y leal de seguidores, su insistencia en no abandonar la escena independiente hace que nunca vendan millones de copias y probablemente nunca se harán ricos. Benditos ellos, que nos hacen creer que puede haber música pura aún. Un concierto para disfrutar del rock en su esencia, de guitarras ruidosas, melodías cuasi-perfectas y un batería de los que marcan época. Y allí estaba yo. Mucho rock en la  mejor compañía. Así se repita pronto.



Marcos




viernes, 26 de octubre de 2012

Cuando no interesa entenderse.


Para ser sinceros, los objetivos perseguidos cuando comencé a escribir cada viernes en este blog eran, por un lado, expresar mis pensamientos de una manera clara (ya que hablando la taquilalia a veces me lo impide) y, por el otro, crear debate y polémica entres los lectores (casi todos amigos o conocidos). Aunque el primer objetivo creo haberlo cumplido, el debate y la polémica no han estado presentes en muchos de los artículos. Así que, nada mejor que tocar este viernes un tema tan sensible como la posible independencia de Cataluña para levantar, seguro, polémica (espero que también algo de debate y contraposición de idea).

Esta vez no voy a poneros en antecedentes, pues los hechos acontecidos desde el 11 de septiembre, día en el que entre 750.000 y 1.500.000 catalanes salieron a la calle para pedir la independencia (o, al menos, un mejor trato fiscal por parte del Estado), son de sobra conocidos por todos nosotros. Por tanto, sin que sirva de precedente, empezaré dando mi opinión, para intentar analizar después todas las circunstancias que rodean el tema. Intentaré ser más neutral que nunca. Primero, porque en este asunto creo serlo totalmente. Y segundo, porque pienso que el tema lo exige.

Para comenzar, decir que no soy partidario de la independencia de Cataluña. Y no lo soy, porque estoy convencido que no beneficiaría, en ninguno de los sentidos, ni a Cataluña ni a España en su conjunto. En cambio, no soy para nada contrario a que los catalanes (y todos los españoles también) expresen su opinión al respecto y que, a raíz de lo que establezcan estas consultas, se encauce el debate de una manera u otra. Pero también creo que esta consulta se debe realizar en un momento en el que la situación económica del país no afecte con tanta intensidad a las emociones personales, de manera que no se manipule el pensamiento de los ciudadanos en un tema de tanta importancia como es éste. Creo, como supongo que casi todos, que si las circunstancias económicas fueran otras no se habrían congregado más de 1.000.000 de ciudadanos en la Plaza Catalunya hace algo más de un mes.

Hasta aquí mi opinión, que poco tiene de interesante. En cambio, el análisis da mucho más de sí. Parto de una premisa principal: si bien es cierto que el sentimiento independentista ha existido en Cataluña desde hace mucho tiempo, no lo es menos que el apoyo masivo de los últimos tiempos se debe principalmente a las circunstancias económicas actuales. Por ello, no voy a analizar hoy aspectos culturales, lingüísticos o históricos que, aunque probablemente tienen gran importancia en los pensamientos independentistas de muchos catalanes, no creo que sean el motivo principal que ha movido a tanta ciudadanía. Ni siquiera lo es el desapego e incomprensión que muchos catalanes piensan que se siente hacia ellos en el resto de España (y que es totalmente minoritario).


Las quejas de Cataluña al respecto son muy sencillas. Las Comunidades se financian con impuestos propios (que ellos mismos recaudan) y con parte de impuestos cedidos (que recauda el Estado, dando una proporción de ellos a cada Región). De la recaudación estatal, como es lógico, salen las inversiones que van a parar a cada Autonomía. Pues bien, varios estudios estiman que el déficit fiscal (es decir, la diferencia negativa entre los impuestos que se pagan y los que regresan) que tiene Cataluña es de alrededor de 10.000 millones de euros al año. Esto, como es normal, no gusta nada a la sociedad catalana, mucho menos en una época en la que los recortes para sanear las arcas públicas se suceden semana tras semana.

 ¿ Cómo arreglar esto? Por el noreste se habla de concierto económico, como ya tienen País Vasco y Navarra. El Gobierno central ha optado por la postura inmovilista. Lo primero me parece algo injusto (en un Estado pienso que es lógico que las regiones con más recursos ayuden de alguna manera a las que tienen menos); la segunda me parece negar una evidencia, que es el descontento de millones de ciudadanos respecto a una situación que creen injusta. Yo creo que un punto intermedio sería lo adecuado.
¿ La independencia? La peor solución de todas, pues perjudica en gran medida a las dos partes. La pérdida para España sería clara (tanto en lo económico como en otros muchos aspectos). Y para Cataluña, a pesar de lo que se viene diciendo, ídem. Si bien es cierto que el nuevo estado obtendría más dinero proveniente de la recaudación fiscal propia, en otros muchos aspectos económicos saldría perdiendo:

-        La situación más probable en caso de independencia es que, a corto plazo, el nuevo estado quedara fuera de la Unión Europea. Por ende, fuera del euro. ¿Esto qué supone? Al menos, el establecimiento de una nueva moneda, que seguramente naciera depreciada respecto al euro y el dólar, por lo que sería mucho más caro para Cataluña pagar los gastos de la deuda, financiarse, gastos de materias primas,...

-        Siguiendo con este supuesto, al estar fuera de la zona de comercio común, la exportaciones e importaciones vendrían acompañadas de los consiguientes aranceles. Lo más probable es que esta situación se solucionara pronto, con acuerdos conjuntos o bilaterales con el resto de estados, pero conllevaría un coste adicional.

-        Eliminemos este supuesto. Aún formando parte de la Unión Europea de forma instantánea (lo cual, repito, es harto complicado, pues, además de cumplir con los “criterios de Copenhague”, debería haber una negociación con Bruselas y un acuerdo unánime de todos los países miembros) habrían otros aspectos muy negativos. Por ejemplo, los flujos con España se verían reducidos de forma drástica con toda probabilidad. Teniendo en cuenta que el comercio con el resto de España es la principal fuente de ingresos actual de Cataluña, esto supondría un grave problema para el crecimiento. Y si el PIB decrece, la recaudación fiscal también.

-        Por otro lado, no sería extraño que se produjera una importante fuga de capitales . Muchas empresas con sede en Cataluña pero funcionamiento en el resto de España se verían incitadas a desplazar su sede hacia territorio español.

-        Y no hay que olvidar que para acceder a deuda externa Cataluña (junto con varias Comunidades) está calificada dentro del llamado “bono basura”. Es decir, tendría que pagar muchos más intereses para lograr financiación.

-        Al mismo tiempo, tendría que asumir gastos que hasta el momento asume el gobierno central como serían los respectivos a Defensa, parte de Seguridad, Diplomacia,...

Estos son sólo algunos de los aspectos que me hacen pensar que, al menos a corto y medio plazo, la independencia le supondría un empobrecimiento importante a la sociedad catalana. Justo lo contrario de lo que se viene vendiendo. Por lo tanto, atendiendo al aspecto económico lo mejor para todas las partes sería conversar y negociar distintas reformas que acerquen las posiciones a los deseos de la ciudadanía.

 Lo que está claro es que entre la sociedad catalana hay un descontento general, por no decir mayoritario, con la situación actual. Negar esto o intentar quitarle legitimidad a ese pensamiento, además de ser injusto, no hace más que multiplicar el sentimiento de desafección. Y la única manera de afrontar con garantías una situación como la actual es hacerlo sin dramas, sin populismos de medio pelo a los que tan acostumbrados estamos, sin hipocresías de ningún tipo. Para ello, la responsabilidad cae irrefutablemente sobre la clase política (también los medios de comunicación juegan un papel primordial).

Y quizás aquí es donde tenemos el problema mayor. Si para solventar este “conflicto” de la mejor manera posible tenemos que confiar en la buena voluntad de nuestros políticos y en la imparcialidad y buen hacer de nuestros medios de comunicación...¡¡¡apañados vamos!!! Escuchar y leer como algunos medios de ultraderecha (La sinRazón, La Gaceta, los hachas de Intereconomía,...) pedían pena de cárcel para el presidente Mas, o comparaban sus peticiones con las de ETA; ver al ministro Wert (que casualidad que lo hiciera en pleno debate por los vergonzosos recorte en Educación) abogando por la españolización de los niños catalanes; ver al señor Duran i Lleida hablar tan hipócritamente de la vagancia de los andaluces; contemplar como CIU aprovecha el descontento y desesperación de la población para izar la bandera de la independencia (esa que nunca han llevado en sus programas) para esconder los durísimos recortes que han llevado a cabo; intentar entender a deportistas como Guardiola que renunciaron a sus principios e ideología por la fama y dinero que les suponía vestir la camisera de la selección, y ahora pretenden ser ejemplo de catalanismo; comprobar como una de las manifestaciones más importantes desde la transición (que era portada en medios internacionales como la BBC) ocupa el quinto lugar en importancia en la “nueva e imparcial” TVE; o escuchar como el señor Aznar...al señor Aznar que no lo escuche nadie, por favor.

En fin, que puede ser que aquí esté una de las claves. Quizás muchos catalanes crean que en el resto de España tenemos las mismas opiniones que esos personajillos y “medios de comunicación” de extrema derecha. Y es posible que muchos españoles de fuera de Cataluña piensen que todos los catalanes opinan lo mismo que algunas de las voces que escuchamos a menudo. Y la realidad es otra totalmente diferente, como en otros tantos temas actuales, donde sociedad y clase política van por caminos radicalmente divergentes. De cualquier manera, fuera como fuese, si dentro de un tiempo una gran mayoría de catalanes sigue pidiendo de forma pacífica el poder de decisión sobre su independencia, me temo que no habrá más remedio que otorgárselo. Aunque todos salgamos perdiendo, eso será lo más justo.

@Elfara_chico





miércoles, 24 de octubre de 2012

La mancha del deporte


Una vez más somos testigos de los “trucos” que utilizan algunos deportistas para conseguir sus objetivos. Nadie sabe cual es la razón exacta por la que estos profesionales deciden arriesgar tanto, pero realmente creo que no merece la pena. El de hoy es un artículo para discutir, no es una verdad absoluta, podéis estar de acuerdo conmigo o no.

Ha caído otra leyenda del deporte, Lance Armstrong ha sido despojado de los siete Tour de Francia que ganó en la época que abarca desde 1999 a 2005. El que fuera el mejor ciclista de todos los tiempos ha sido relegado al olvido de este deporte. Todo ello por el hecho de administrarse sustancias ilegales, como otros muchos ya hicieron en su momento. ¿Es necesario para esta gente jugárselo todo a una carta con tanto riesgo? El ciclista ni siquiera ha intentado defenderse, como sí hizo Alberto Contador, para salvar su imagen y su trayectoria. Según los informes no sólo él se dopaba, si no que “obligaba” a sus compañeros de equipo a hacer lo mismo. Para añadir más peso a la sanción más dura impuesta en ningún deporte, no fue la UCI (Unión Ciclista Internacional) la que destapó todo, como debería haber sido, si no la USADA la que abriera la caja de Pandora. Hecho que hace sospechar un poco más que la UCI ocultara posibles datos que inculparan al ciclista incluso antes. En estos casos nunca se deja todo claro, siempre quedan resquicios de información que no sé sabe de dónde ha salido ni quién la ha filtrado. En conclusión, esos siete Tour se quedarán sin ganador para borrar toda pequeña muestra de la existencia de este ciclista y así, en teoría, que no vuelva a repetirse la historia que siempre se repite.

Por desgracia no es el único grande que ha caído en las manos de la tentación de ser más grande aún. Existe una larga lista de nombres que alcanzaron la gloria para luego ser relegados al infierno, desde Ben Johnson a Barry Bonds. El primero se convirtió en el ser humano más rápido de la historia en 1988 arrebatándole al mismísimo Carl Lewis la medalla de oro en los 100 metros lisos. Sin embargo, días después esta medalla se le resbaló de las manos por anabolizantes. Años después, otra vez en atletismo, Marion Jones en Sydney 2000 ganó 5 medallas, logrando algo increíble, pero años después confesó haberse suministrado sustancias dopantes. El propio sucesor de Armstrong, Floyd Landis, en 2006 ganador del Tour: tres veces más testosterona de lo normal en un hombre. Marta Domínguez participó en una trama de transferencia de sustancias dopantes. Y así una larga lista de deportistas que tomaron una mala decisión.

Ningún deporte se queda exento de malas artes para lograr objetivos, a veces se recurre a acusar a entrenadores, médicos, etc. Pero, para mí, la culpa recae sobre las personas que acceden a no competir con su cuerpo, el cuerpo que han entrenado para ser algo mejor que los demás. Como ya dije hace tiempo, las nuevas generaciones ven en los deportistas algo más. Puede que ni un 1% alcance el éxito absoluto, pero se ven reflejados en sus ídolos e intentan imitarlos desde que tienen uso de razón. Todos lo hemos hecho. ¿Qué imagen se da? De vez en cuando sale a la luz algún caso grave, para que veamos que algo se está haciendo. No creo que sea suficiente. Está claro que las organizaciones quieren que haya espectáculo, es lo que da dinero, pero al final todos quedan manchados. Los deportes, que considero algo puro, se ven afectados más que las personas que actúan de esa manera. El ciclismo se encuentra en la cuerda floja, sus organismos dominantes tratan de mostrarnos que empieza una nueva época y que no se permitirá que nadie haga una escapada. Lo veremos con el tiempo.


Para mí, el deporte es algo muy importante y que se puede utilizar de muchas formas para hacer el futuro algo mejor. Estos sucesos decepcionan a muchos aficionados que se sienten identificados con deportes y deportistas. El castigo a Armstrong ha sido duro si, pero ejemplar y espero que sirva para frenar los intentos de engaño en el deporte.

@javielnoval

martes, 23 de octubre de 2012

El buen vino

Esta semana podremos disfrutar ya de La nave de los locos, cuyo single Contento ya nos anima los días desde hace tiempo, la primera colaboración oficial de dos grandes de la música española en mucho tiempo. Dos personalidades que escribieron su nombre con letras de oro en la historia. Me refiero a Sabino Méndez y a Loquillo, que con sus Trogloditas marcaron una época. Con su nuevo disco dejan sus diferencias a un lado y vuelven a unirse para darnos un respiro en estos duros días con algo de rock del de siempre. Pero me permitís que, a falta de escuchar el disco nuevo entero, me remonte unos pocos años. Para hoy he decidido hablar de un disco que marcó un antes y un después en la carrera del músico barcelonés. Hablo de Balmoral, un despliegue de rock, poesía y actitud. Como no podía ser de otra forma, puesto que lo firma el gran Loquillo.

Poco imaginaría Jose María Sanz Beltrán que su pasión por el Rock and Roll le convertiría en una estrella. Cuando volvió de la mili se encontró que su amigo Sabino había hecho los deberes y tenía esperándole una banda al completo. De las cenizas de Loquillo y Los Intocables nacerían Loquillo y Los Trogloditas. Con El ritmo del garaje, ¿Dónde estabas tu en el 77? y La mafia del baile les bastó para que la movida madrileña no fuera lo mismo sin ellos. Al alcanzar la cima de su carrera con el directo ¡A por ellos...! que son pocos y cobardes Sabino abandonó el barco, y aunque había sido el compositor de la mayoría de los temas más populares de la banda, Loquillo fue tan buen capitán que lo mantuvo a flote durante otros quince años más. A principios de 2007 dejó de usar el apelativo Trogloditas al irse el último de los miembros originales del grupo, el bajista Josep Simón. 

Aunque separado de sus Trogloditas había hecho realidad varios proyectos, este disco es especial por ser el primero en solitario que fuera Loquillo, sin ninguna coletilla. El disco muestra a un Loco maduro, y lo mejor de todo es que no le importa si cambiamos la palabra por viejo. Es su esencia. Un Loquillo que no pierde la clase por muchos años que pasen. Balmoral era el nombre de una coctelería madrileña en la que se reunían artistas e intelectuales a intercambiar impresiones. El disco abre y cierra con dos canciones homenaje a este local, y en medio nos encontramos espacios para la nostalgia (Memoria de jóvenes airados, Sol, Hotel Palafox), declaraciones de intenciones (Línea clara, Canción del valor, Hermanos de sangre), poesía pura y dura (Cruzando el paraíso) y alguna canción más alegre, de las que siempre le han gustado (Soy una cámara,La belle dame sans merci). Un disco lleno de momentos intensos, pero muy alejados de esa clase de momentos que a mediados de los ochenta nos ofreció.

Gracias a este hombre se nos ha ido el miedo a hacernos viejos. Un buen vino mejora con los años, y así le pasa a Loquillo. Sin miedos, sin agarrarse a una falsa eterna juventud. Aquí un ejemplo de como hacer música durante más de treinta años y no caer en el encasillamiento.  Cumplamos años, que si lo hacemos como el loco nos lo vamos a pasar de puta madre. Todos a escuchar Balmoral, y veamos lo que nos deparan las próximas décadas.

Este artículo va para Sandra, que entre tabernas irlandesas me robó el corazón con el lema "Loquillo es Dios".

Marcos






viernes, 19 de octubre de 2012

El banco malo (ni que hubiera alguno bueno...)


Como bien decía el lunes mi buen amigo Marcos, hace poco más de un año iniciamos el periplo por tierras británicas, y menos aún hace desde que comenzamos a escribir nuestras opiniones en este blog que compartimos con alguno de vosotros. Desde entonces hasta hoy, muchas cosas han cambiado.

Un año atrás, en España gobernaba el Psoe y ahora lo hace el PP; eran algo más de cinco millones los que querían trabajar y no encontraban dónde hacerlo, y ahora son casi seis; la prima de riesgo tocaba los 300 puntos básicos y ahora, tras haber alcanzado la línea roja de los 600, vuelve a estabilizarse en las cifras de hace doce meses; el otoño pasado Mariano Rajoy no había incumplido ninguna de sus promesas electorales (no era nuestro presidente) y hoy aún hay expertos intentando descubrir alguna que haya cumplido; en octubre de 2011 los jóvenes españoles tenían asegurado el acceso a cualquier nivel de estudios, lo cual no está tan claro a día de hoy; y así podríamos seguir durante un buen rato sin encontrar ningún atisbo positivo. En fin, hace un año estábamos bastante mal, ahora estamos (parafraseando a un buen amigo mio) en la mierda. 

Y para salir del fango ( me echan la bronca si meto más de dos palabras malsonantes por artículo, así que me guardo otra para más adelante) en el que nos encontramos, nuestro gobierno ha tomado una serie de medidas de distinto carácter. El factor común entre todas ellas es que, hasta el momento, ninguna ha tenido los efectos anunciados. Más bien todo lo contrario. Una de las más recientes es la creación de un banco malo. Rápidamente vienen a la mente más de una gracieta sobre lo de malo, pero sí, este es malo malo de verdad. Malo con saña, que diría aquél.

Y este banco malo no es más que una sociedad creada por el Gobierno y que se va a encargar de gestionar los activos tóxicos que congestionan nuestro sistema financiero. Para entender un poco más la idea, pongámonos en antecedentes. Sin entrar en detalles, pues la historia de la crisis que estamos sufriendo la conocemos todos, el problema de nuestro sistema financiero es más o menos éste:

  • En plena burbuja inmobiliaria (o como causa de ésta) nuestro sistema financiero se lanzó a otorgar créditos a cualquiera que lo solicitara, preocupándose muy poco de la solvencia de éstos.
  • Es más, dominadas como estaban por los partidos políticos (ya hablaremos otro día sobre esto), las cajas de ahorro financiaron cualquier proyecto que los gobernantes ordenasen. De esta manera, y dada la gran relación entre políticos y empresas constructoras, se multiplicaron por nuestro territorio los pufos inmobiliarios que ahora nos comemos.
  • Así, la explosión de la burbuja pilló a cajas y bancos con el paso cambiado y con unos balances repletos de créditos que ya se antojaban de difícil cobro. Pero disimularon bien, y siguieron valorándolos por la tasación inicial, a pesar de que el precio de mercado de estos activos inmobiliarios era mucho menor, cuando no nulo.
  • El problema surge cuando el gobierno obliga a bancos y cajas a valorar todos estos activos a un precio adecuado, y dotar provisiones por el valor de las pérdidas esperadas. Es decir, si un banco tenía un piso en su poder por valor de 1.000.000 euros debería valorarlo por 650.000 y “guardar” de sus depósitos o beneficios los 350.000 euros restantes.
  • Es aquí cuando sale a relucir que, el que Zapatero nombraba como sistema financiero más sostenible de Europa, es en realidad una chapuza mayúscula, y muchas de estas entidades no pueden hacer frente a las provisiones que se les exigen. Y el banco malo se va a crear, ni más ni menos, para evitar dejar desamparadas a estas cajas y bancos con problemas.

Una vez situados en este punto, podemos explicar el funciomiento de este nuevo organismo. Pues bien, en realidad es muy sencillo. El banco malo se va a encargar de comprar todos estos activos tóxicos que poseen las entidades con problemas, con el objetivo de sanear sus balances y que puedan “generar confianza” para acceder a financiación. Dentro de unos años, quince como máximo, se intentará obtener rentabilidad vendiendo esos pisos, metros de suelo,..., adquiridos. Se piensa que, una vez eliminados estos activos, el crédito volverá a fluir hacia familias y pequeñas empresas. Hasta aquí todo muy bonito. El conflicto surge cuando nos detenemos en la forma en la que el banco malo comprará estos activos. Como hemos dicho antes, cajas y bancos tuvieron que "guardar" un dinero para la rebaja que se ha producido en los precios de los activos tóxicos. En concreto, la obligación que se les impuso fue provisionar un 35% del valor de las viviendas construidas, un 50% de las viviendas en construcción y un 80% del suelo urbano. Es más, algunas entidades no pudieron hacer frente a estas dotaciones y recibieron ayudas del gobierno para ello. Aún así, se da casi por hecho que el precio final será incluso inferior a éste, y que la diferencia entre la valoración inicial y el precio final tendrá que asumirla el banco o caja. Pero hay trampa, porque al estar estas entidades intervenidas por el estado, quien asumirá esta pérdida de valor será el gobierno, es decir, nosotros.

Siguiendo con el ejemplo anterior, un activo con precio inicial 1.000.000 euros podría ser comprado por el banco malo por 650.000 euros sin ocasionarle pérdidas a la entidad correspondiente, pues ésta ya "guardó" los 350.000 euros restantes (repetimos, en algunos casos con dinero de todos nosotros). Pero, como decíamos, el gobierno prevé que estos activos se compren por menos del valor establecido, es decir, por menos de 650.00 euros en este caso. Suponiendo que el precio final sea de 500.000, la entidad volverá a tener una pérdida de 150.000 euros con los que no contaba. Y al no poder asumir esta pérdida, será el gobierno el que, con el dinero que nos van a dejar desde Europa (hasta un máximo de 100.000 millones de euros), va a asumir las nuevas pérdidas.

¿ Por qué quiere el gobierno que el banco malo adquiera estos activos por un menor valor? Muy sencillo: como el ministro anunció hace unos días, se pretende que gran parte del accionariado del banco malo sea privado. Y la inversión privada llegará si ve posibilidades de vender lo que se adquiera ahora a un precio superior. Es decir, cuanto más barato se compre ahora, mayor probabilidad de obtener beneficios cuanto toque vender. Y cuanto más barato se compre ahora, más pérdidas tendrá que asumir el gobierno, más dinero habrá que pedir a Europa, más intereses habrá que pagar y más ajustes nos pedirán (y Rajoy obedecerá, no quepa duda). Los efectos de los ajustes no hace falta que los explique, ¿ verdad?

Pues que queréis que os diga, esta historia me suena. Nos hablan de activos tóxicos, banco malo, balances, provisiones,..., y la conclusión es la misma de siempre: hacer lo imposible para que los sinvergüenzas que nos han llevado a esta situación desesperada sigan sin asumir nada de nada. ¿ A costa de quién? A costa de los de siempre. Del estudiante que deja de tener beca porque ha suspendido una asignatura. Del enfermo que tiene que esperar tres meses para una operación urgente, porque las listas de espera ya son interminables. Del funcionario al que tan fácil es quitarle derechos. Y dentro de poco, del pensionista al que se le congelarán las pensiones mientras el coste de la vida sube un 4% cada año.

Sinceramente, no se si el banco malo será una idea buena o mala. En un momento u otro la situación comenzará a mejorar y se atribuirá el éxito a alguna medida mágica. O quizás aún no hayamos tocado suelo y sigamos cayendo durante mucho tiempo más. Lo que está claro es que, decisión tras decisión, al último que se tiene en cuenta es al ciudadano, mientras el debate gira en torno a qué hacer para atraer a inversores privados, que no son otros que esas agencias de inversión, grandes corporaciones, bancos alemanes, etc., que nos tienen pillados por los huevos desde hace mucho tiempo e impiden que de una vez por todas se tomen decisiones pensando en los que lo están pasando mal, que cada vez son más. ¿ Lo bueno? Que la gente ya se está hartando de tanto mamoneo y cada vez son menos los que aceptan calladitos que les tomen el pelo (por mucho que nuestro presidente alabe esa actitud). Y que por fin, de nuevo cada viernes, me automedicaré contra la indignación escribiendo un par de folios.

@Elfara_chico 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Justos por pecadores


Hemos vuelto, y pocas cosas externas a nosotros han cambiado. Puede que me haya vuelto algo más crítico gracias a mis compañeros y amigos de este blog, y puede que más subjetivo aún. Quisiera inaugurar la nueva temporada de nuestro pequeño espacio haciendo una crítica a nuestra gran idolatrada Liga BBVA.

Bien es sabido que la deuda de los clubes de primera división alcanza niveles estratosféricos (Felix Baumgartner lo pudo comprobar) y en mi opinión poco se ha hecho para dar solución a este pozo sin fondo de deudas. El 1 de enero de 2012 se cifró la deuda de los clubes españoles con Hacienda en la friolera de 752 millones de euros, actualmente la deuda está en torno a 700 millones de euros en impuesto y 600 millones en Seguridad Social. Por un “poquito” menos alguno de nosotros estaría en graves problemas con el fisco, incluso plantearse huir del país. Es cierto que el fútbol español genera 1.800 millones de euros, pero la cuestión es que gasta 2.100 millones. No creo que sea tan difícil controlarse, bueno, viendo de dónde venimos y cómo hemos acabado no me extraña que los clubes se apuntaran a nuestra querida “burbuja”. Parece que la situación se va relajando un poco, han empezado a gastar en fichajes menos de lo que ingresan. Pero aún así, esta indulgencia hacia una deuda tan grande se escapa a mi comprensión. Muchos dirán que el fútbol debe seguir como hasta ahora, que debemos tener la mejor liga del mundo, y que gracias a este deporte tenemos 90 minutos de “felicidad” a la semana cuando no son 180. Soy aficionado al fútbol como el que más, el equipo al que sigo tiene una deuda bastante elevada, pero estoy un poco harto de que a los ricos no se les pueda tocar.

Si hablamos de históricos de este deporte, entidades deportivas, también se podría argumentar que no pueden ser castigados por su historia. Gilipolleces. En las islas dónde el fútbol vio la luz por primera vez, un histórico de este entorno fue relegado a los infiernos futbolísticos. El Glasgow Rangers, no tendrá nueve copas de Europa, ni al mejor jugador del mundo, pero oficio no le faltaba. Este club al no poder solucionar sus problemas financieros, que no se acercaban ni por asomo a las deudas de Atlético de Madrid o Deportivo de La Coruña, fue obligado a desaparecer como tal por no haber logrado pagar la deuda a 31 de marzo de 2012. Si el fútbol es tan importante, si somos incapaces de vivir sin él, ¿cómo es que uno de los dos mejores equipos de esa liga, que daba los mayores ingresos por televisión a su campeonato, se ha visto obligado a refundarse y empezar en la última división de Escocia? Que nos toquen al Real Madrid o al Barcelona a nosotros, que arde Troya.

Estamos en un momento delicado para nuestra sociedad y nuestro país, ¿por qué no son tratados todos por igual? Si damos ventajas a unos, unas grandes ventajas, por qué no repartirlas en pedazos más pequeños entre los que de verdad las necesitan. No estoy en contra del fútbol, si no en contra de quien lo dirigen. Al final todo se resume en la búsqueda del propio beneficio sin mirar de puertas hacia afuera.

Agradecer a los que nos seguís leyendo y a los que nos criticáis, aún más.

Atentamente @javielnoval

lunes, 15 de octubre de 2012

Un ratito de gloria

Hace un año empezábamos una nueva vida. Y hace cuatro meses que se nos acabó. En este periodo de tiempo nos ha dado tiempo a pensar, reflexionar y ponernos tristes, pero tras hacer balance hemos pensado que mejor alegrarse porque pasó que lamentarse porque se acabó. No se agradecer a todas las personas que me acompañaron y me hicieron tan feliz en esta apasionante experiencia, pero me gustaría intentarlo. Gracias a todos, por todo, por todos los bueno ratos, por la ayuda prestada. Vais a estar en mi corazón todo la vida. 

En este periplo también hemos adquirido más sabiduría y vamos a re emprender nuestra iniciativa bloguera. Continuamos circulando por la izquierda desde España, aunque España vaya en la otra dirección.

Empezamos hablando de un concierto, uno de los  mejores que he visto, de los que por mucho que duren no te explicas como ha pasado tan rápido. Tres horas de buenas canciones y entretenimiento a raudales, aderezado con una actuación inmejorable. El pasado 29 de Septiembre, en la plaza de toros de Murcia, los grandes de la música Española hicieron historia, y lo mejor es que yo estuve allí para verlo y formar parte de ella. La noche huertana vibró con este par de viejos que demostraron que el síndrome de Peter Pan tiene ventajas por todos lados. Hablo, como no, de Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat.

El concierto estaba anclado en mitad de la gira Dos pájaros contraatacan, en la que presentan su magnífico nuevo disco conjunto La orquesta del Titánic. Con un escenario que haría morirse de envidia a cualquiera empezaron con algo previsible, o semi previsible porque la letra era completamente distinta a la de las versiones anteriores, con Ocupen su localidad mezclado con Hoy puede ser un gran dia al que le metieron un  trozo de Es mentira. A continuación cayó Acuérdate de mi, la primera del nuevo disco, que le siguieron los clásico Algo personal y Sin embargo, interpretadas cada una por su compositor, cosa que cambió a partir de que tocaran La orquesta del Titanic, donde las pantallas ofrecían espectáculo visual en forma de barco. Cada uno hizo suyas canciones del otro, Serrat con Una canción para la Magdalena y Sabina con Señora. Aquí el concierto cogió fuerza y los clásicos se fueron desgranando como mucha intensidad, como el caso de Cien mentiras, Para la libertad, El bulevar de los sueños rotos (con homenaje a Chavela Vargas y bandera mejicana incluida) o Cantares. El momento bajo del concierto lo protagonizó nuestro amigo Joan, ya que su Mediterraneo sonó demasiado lento. Tras tres horas de concierto y dos bises, Fiesta puso el broche final a una noche que el que escribe va a tardar en olvidar.

Además de lo impecable del aspecto musical el espectáculo que ofrecieron estos dos sexagenarios fue algo fuera de lo común. Sabina bailando charleston en lo alto de la escalera o Serrat haciendo malabares con pelotas de tenis en mitad de La del pirata cojo o sus charlas (que parecían monólogos) antes de cada canción. En resumen, un concierto como sólo dos de los grandes saben hacer. Aún así no  me puedo callar lo que tengo muchas ganas de decir. El precio es abusivo amigos míos. Cuarenta y cinco mortadelos son  demasiados en tiempos de crisis, y con la plaza de toros abarrotada menudo sueldazo os llevasteis. De todas maneras, los que nos lo pudimos permitir pasamos, parafraseando a Kiko Veneno al que ya le he quitado la frase para el título, un ratito de gloria.


Marcos