lunes, 30 de abril de 2012

Lo que me voy a perder

Como cada lunes me dispongo a hablar de música, y hoy voy a hablar de la mejor, de la que emana de casi sesenta instrumentos bien afinados (no siempre), por la gracia de casi sesenta talentosos (que no siempre sobrios) músicos totalmente entregados (.....) por el arte y por la fiesta (por esto último sobre todo). Hablo de la Agrupación Musical Caravaca de la Cruz, de la cual estoy orgulloso de formar parte. Esta semana desfilarán con gran esplendor por las calles de su pueblo en las fiestas patronales. Cualquier caravaqueño de pro aprovecharía la ocasión para promocionar las fiestas, declaradas de interés turístico internacional, que son el orgullo del pueblo, el cual se vuelca en ellas y pone todo su corazón en estos cinco días. Gran trabajo de organización el que se lleva a cabo, por el que mucha gente merece honores por ello. Pero yo hoy paso de eso, hoy voy a hablar de esta gran banda, una de las cosas que hacen tan grandes dichos festejos.

Podría hablar de sus comienzos, de cuando en 1857 Alfonso García vuelve a Caravaca después de estudiar en el conservatorio de Madrid y compra el instrumental necesario para formar una banda, o como luego el Marqués de San Mamés hace venir a Raimundo Rodríguez Rodríguez desde La Coruña para formar una banda que acompañara a la cofradía de los "blancos" y como luego el ayuntamiento las uniría creando una banda municipal. De todo eso podría hablar, pero mucho ha cambiado la cosa para que estos hechos tengan relevancia. Actualmente la banda de Caravaca la forman una corte de individuos tan excepcionales que muchas veces me cuesta describirlos, pero los quiero como familia y si algo echo de menos aquí estando tan lejos son las grandes tertulias después de los ensayos. Estos individuos pueden dar una impresión equivocada si no los conoces, pero ahí están algunas grabaciones como Las danzas guerreras del príncipe Igor, Escenas gitanas o Camino real para probar su condición de buenos músicos.

Hacen bien los que dicen que no me puedo quejar. Estoy aquí por propia voluntad, nadie me ha obligado a exiliarme y, aunque sabía que llegaban estas fechas, no he hecho nada por ir. Tienen razón, pero no por eso la nostalgia se atenúa. Cada baile al que he faltado me han dolido en el alma, aparte del cosquilleo en los dedos, que se notan muy inactivos para las fechas en las que estamos. Porque no me he acordado tanto del pueblo y de la fiesta en si, como de mi charanga y de mi gente, que en la práctica es lo mismo. Su música ha hecho las delicias de todos los festeros, de eso puedo estar seguro. Los Saltacekias siempre cumplen y hay que estar a kilómetros de distancia para saber lo que se pueden llegar a echar de menos.

Os pido varias cosas, queridos amigos. Disfrutad estas fiestas como si de las últimas se tratasen. Que la quintada se de mejor que nunca, que en la cuesta haya el mejor ambiente nunca visto y que La Pastora lleguen los primeros, que la pecera del Alhambra no de abasto el día tres, que levantéis los pitos lo más alto que podáis durante el desfile del día cuatro (soplad como si os tuviese que escuchar desde aquí) y que el día cinco la traca os pille con ganas de no beber hasta fin de año, que será síntoma de unas fiestas inigualables. Por último os pido que os acordéis un poco de mi, aunque sea un solo momento, porque yo estaré pensando en vosotros durante los cinco días que esto dure. A la Banda de Caravaca y a la Charanga Saltacekias, no se si artículo o declaración de amor, pero por vosotros va. Nos vemos pronto.

Marcos


viernes, 27 de abril de 2012

Han perdido la razón, vergüenza nunca tuvieron


Dejémonos de hipocresía, de lenguaje neoliberal y de explicaciones inverosímiles. Olvidemos el objetivo de déficit, la prima de riesgo y la madre que parió a ambas (no me refiero a la Merkel). Nada de esto es lo que está motivando al nuevo Gobierno a cargarse de un plumazo los bienes más preciados que poseemos los españoles, educación y sanidad pública, universal y de calidad (no gratuita, como muchos se empeñan en afirmar, por supuesto).

Estos, los gurús que ahora nos dirigen, encabezados por el “desaparecido”, se mueven sólo por ideología o por interés, no sabría decir qué es peor. Les importa muy poco que la tasa de paro esté a años luz de comenzar a reducirse, que hayamos entrado de nuevo en recesión (con una contracción del 0,7% en el último trimestre), o que el número de españoles bajo el umbral de la pobreza esté avanzando de forma insostenible. Para ser honestos, creo que ni siquiera esto es lo más grave de la situación que vamos a vivir en España.

A riesgo de ser pesado hoy no tengo más remedio que analizar y comentar las medidas que se aprobaron el pasado viernes en el Consejo de Ministros con respecto a sanidad y educación. No sé si conseguirán el objetivo oficial de reducir 10.000 millones, realmente lo dudo mucho. El objetivo real, que no es otro que destrozar estos servicios públicos, lo van a lograr sin lugar a dudas. Lo vengo comentando las últimas semanas, y quizás sea una reflexión demasiado irracional, pero lo que éstos quieren me parece muy simple: que estudie y que vaya al médico el que pueda pagárselo. Les jode estar en las listas de espera en el mismo sitio que el albañil o el panadero, o que sus hijos estudien en la misma universidad que el hijo del pescador o del agricultor.

Siendo más racional, las reformas anunciadas suponen un deterioro brutal de la sanidad y, sobre todo, de la educación. Los tiempos en los que cualquiera podíamos acudir a la Universidad y teníamos cobertura ante la enfermedad que fuera se han acabado, tan simple como eso. Explicar este expolio culpando a la “herencia recibida” será válido para los lectores de la Razón o los espectadores de Intereconomía, pero no es más que una burda excusa que seguirán utilizando hasta que se lo hayan llevado todo por delante.

Empecemos por las medidas respecto a Sanidad:
  • Lo primero que anunció la ministra sonaba bien (a pesar de parecer estar hablando de ingeniería aeronáutica, porque ni ella misma era capaz de entender lo que estaba leyendo. No es de extrañar, teniendo en cuenta que no se percató del Jaguar que descansaba en su garaje). Incentivar el uso de genéricos; adecuar el número de dosis recetadas a la enfermedad correspondiente; compra centralizada de productos, en lugar de por Comunidades; y la aprobación de una cartera común de servicios sanitarios. No lancéis las campanas al vuelo, hay trampa. Dijo incentivar el uso de genéricos, pero han aprobado la posibilidad de recetar medicamentos “de marca” si el principio activo es el mismo. Es decir, un pequeño regalito para las grandes multinacionales, aunque suba el coste de las medicinas. Pero ¿ el objetivo de todo esto no era reducir costes?

    Con la compra centralizada y la cartera común, lo que se pretende en realidad es controlar desde el Gobierno central los servicios que se ofrecen a todos los ciudadanos, cortando así las alas a posibles Comunidades con ganas de garantizar gran cantidad de servicios para todos, pongamos el caso de Andalucía. Irán reduciendo estos servicios hasta cubrir sólo los más básicos, si acaso, de manera que la mayoría de la sociedad se verá incentivada a contratar una mutua. ¿ Siguiente paso? Establecer deducciones fiscales a favor de la sanidad privada, de manera que la pública quedará únicamente para las personas sin fondos, como una especie de beneficencia. Tiempo al tiempo.

  • Después anunció que los parados sin prestación no pagarán por los medicamentos, lo cual aplaudo. Pero también es necesario decir que en Andalucía los parados sin prestación dejaron de pagar por los medicamentos hace bastante tiempo, por lo que las Comunidades gobernadas por la derecha ya podían haber aprobado esta medida.

  • A cambio, los pensionistas van a empezar a pagar. Decía la ministra que sólo el 10%, con un máximo de 8€ o 18€ mensuales para bajas y altas pensiones, respectivamente. El hecho es que la pensión mínima no contributiva es de 357€ mensuales y sólo se les devolverá la cantidad que sobrepase los 8€ a partir de los 6 meses. Las pensiones mínimas de viudedad no superan los 470€, y se encontrarán con el mismo problema. No cabe duda de que supondrá una gran complicación económica para casos como estos, de manera que tendrán que pensárselo mucho a la hora de comprar según que tipo de medicamentos. Ni más ni menos, esto es lo que pretende nuestro Gobierno.

  • Los trabajadores con rentas mayores a 100.000€ pagarán el 60% de los medicamentos, en lugar del 40% anterior. Los que no lleguen a esas cifras pagarán el 50% o el 40% según tengan rentas altas o bajas, en palabras de la ministra. Lo que entiende ésta por renta baja o algo no lo sabemos, pero mejor ni imaginarlo.

  • Todo lo anterior son medidas coyunturales, que pueden tener más o menos repercusión en la sociedad. En algunos casos, repercusiones muy graves. Pero lo realmente preocupante de la reforma de la sanidad es que deja de ser universal. Tan duro como suena, ya no todo el mundo tiene garantizada la asistencia sanitaria gratuita. Se pasa de un sistema donde el simple hecho de ser ciudadano te aseguraba la asistencia, a uno donde se relaciona cobertura sanitaria con cotización a la Seguridad Social. Se utiliza como excusa el tremendo gasto sanitario que supone la cobertura del “turismo sanitario” y de inmigrantes ilegales, sin intentar esconder en ningún momento el argumento populista y xenófobo. Nos preguntábamos muchos por qué en España no surgía un partido de extrema derecha, y la respuesta está clara: existe, logró mayoría absoluta en las últimas elecciones y nos gobierna desde entonces.

  • Esta medida también deja en el limbo la situación de los mayores de 26 años que nunca hayan cotizado. Ya no pueden ser beneficiarios y sólo podrían recibir la tarjeta sanitaria si se declaran como “sin recursos”, lo cual no siempre es fácil de demostrar. Como comentaba anteriormente, una vez que la sanidad ha dejado de ser universal, será nuestros dirigentes los que determinen quién sí y quién no. Ahora son los inmigrantes ilegales, mañana todos los extranjeros, y pasado los enfermos crónicos, que nos salen muy caros. Este sinsentido no ha hecho más que empezar, queda esperar cuando nos tocará a nosotros.

El ministro de Educación y Cultura, el señor Wert, tendrá muchas cosas malas, pero se le ve venir de lejos. Es un facha (con todas las connotaciones negativas posibles) de los pies a la cabeza, no cree en la Educación pública y no le gusta que todo el mundo pueda acceder a una beca. Y no se molesta en negar nada de esto, sino que lo ratifica con cada medida que toma. Ya en los presupuestos generales le dio un palo tremendo a la enseñanza, reduciendo un 30% el gasto en su ministerio, un 60% el gasto universitario y en 160 millones la partidas para becas. Ahora pega otro hachazo sin disimulo, y anunció al mismo tiempo que esto es sólo el principio, pues seguirá reformando todo lo reformable. De momento, nos tenemos que conformar con lo aprobado el pasado viernes:

  • Se incrementa un 20% el ratio alumno/aula en toda la enseñanza obligatoria. Esto supone, como es lógico, un empeoramiento de la calidad de la enseñanza. En tiempos donde todos los informes internacionales nos colocan en la cola en este asunto, seguimos tirando piedras contra nuestro propio tejado. Al mismo tiempo, implica la reducción del profesorado, lo que contribuye también de manera efectiva al principal objetivo del Gobierno, disminuir el número de parados.

  • Y si se trata de reducir profesorado, que mejor que aumentar las horas lectivas de éstos y no cubrir las bajas que no superen las dos semanas de duración. A todos mis amigos que están en lista para hacer sustituciones o esperan impacientes la convocatoria de oposiciones seguro que les encanta esta noticia. Lo mejor de todo, la argumentación del ministro: “cubrir bajas para 3 días era un jaleo de papeleo administrativo”. ¡Olé!

  • Si ya estas medidas son totalmente reprochables, en lo que respecta a educación universitaria el ministro se soltó la melena. Según varios estudios, el coste medio de un alumno universitario por curso académico es de 6.000€, y se viene pagando como media 1.000€/curso, es decir, el 15%. Esto no le gusta al señor Wert, pues piensa, según sus propias palabras, que es como otorgarle una beca a cada alumno por el 85% restante del coste. Así que se ha puesto manos a la obra: en la primera matrícula, en lugar de costear el 15% el alumno se pagará el 25%, 1.500€; en la segunda matrícula, el 40%, 2.400€; en la tercera matrícula, el 70%, 4.200€; y en las sucesivas, el coste total, 6.000€. Tiene lógica el aumento del coste para asignaturas repetidas, pero esto es simplemente una fechoría. Existen asignaturas de una dificultad importante, sobre todo si nos fijamos en carreras técnicas como Ingenierías. Y existen circunstancias personales que pueden hacer a un alumno perder un curso entero, conozco casos.

    Además, se entra en un círculo vicioso de difícil salida. Pongamos un ejemplo: persona con no excesivos recursos que no recibe beca por la reducción de éstas en los últimos presupuestos; tiene que compaginar los estudios con un trabajo de fines de semana para poder costearselos, sobre todo después del aumentos de más del 50% de las tasas; como consecuencia del trabajo, no tiene disponibilidad completa para estudiar, de manera que suspende alguna asignatura; esto le supone un coste mucho mayor de la siguiente matrícula, de manera que no es suficiente con el trabajo de fín de semana, y debe buscar algo a media jornada, lo cual le reduce enormemente el tiempo de estudio; más asignaturas suspensas, con lo que el coste de la tercera matrícula le resulta totalmente inaccesible, con el resultado de abandono de los estudios. Triste pero real, esto va a pasar.

  • Por último, para no aburrir más, otra cucharada de xenofobia y populismo que se lanza desde el Consejo de Ministros: los alumnos extranjeros no europeos tendrán que pagar el coste total de sus estudios, es decir, alrededor de 6.000€ por curso académico.

Por tanto, sin darnos apenas cuenta, ya se ha rebasado la línea roja de educación y sanidad para todos, sin distinción. Lo que venga a partir de ahora, no lo sabemos, pero sinceramente no espero que den marcha atrás, todo lo contrario. Como decía antes, esconder estas decisiones con el disfraz de la crisis y la reducción del déficit no es nada más que una nueva mentira. Esto es sólo ideología e interés. Ideología, porque nunca les ha gustado la igualdad entre ciudadanos que suponía la sanidad y la educación pública y universal. E interés, porque es un paso de gigante en la labor que vienen desarrollando en favor de la privatización de estos servicios.

Y acabo este artículo, escuchando la rueda de prensa sobre el Consejo de Ministros de esta mañana. La omnipresente Soraya, escoltada por los ministros de Economía y de Trabajo. Empiezo a temblar porque, aunque siempre pensé que no tenían vergüenza, ahora sé también que han perdido la razón.

@Elfara_chico

miércoles, 25 de abril de 2012

Cuando se nos escapó de las manos

Después de esta semana movidita para los aficionados culés, voy a dar mi opinión sobre lo ocurrido el sábado y un poco de lo relacionado con la eliminación de la Champions. Ha sido un palo gordo, y más aún con lo cerca que estábamos de volver a ganar aún más títulos.

Durante todo el día del sábado los aficionados de uno y otro equipo empezaban a ponerse nerviosos por lo que estaba en juego. Los merengues porque jugaban en un campo en el que no habían ganado en los últimos cuatro años y que podían quedarse a un solo punto del F.C. Barcelona. Y los culés por seguir luchando por una temporada en la que aspirábamos a todo. Se dice que los aficionados al Barça son más pesimistas que otros, y eso es verdad, yo lo siento así en muchos partidos importantes. No os confundáis con la “falsa modestia” que algunos han bautizado al discurso de los directivos, cuerpo técnico y jugadores. No la considero así. Pero aún así, el jugar en nuestro campo da una confianza un poco mayor.

Todos confiábamos en que se siguiera la tónica de los demás clásicos jugados en el Camp Nou, pero ya con la alineación inicial del Barcelona nos quedamos algo sorprendidos. ¿Por qué no estaban Cesc, Alexis y Piqué en ella? En mi modesta opinión, si te estás jugando la Liga y tienes un equipo que ha ganado en su campo siempre a este rival debes poner toda la carne en el asador. Sabíamos que la vuelta de la eliminatoria de Champions iba a ser complicada, pero un equipo como el Barcelona tiene que ir a por todas. Estoy totalmente de acuerdo con dar minutos y confianza a las jóvenes promesas de nuestro equipo, pero hay partidos y partidos. Había una oportunidad de oro de meter más presión al eterno rival, no soy quién para juzgar la decisión del entrenador que nos ha dado tantos títulos, pero creo que la inmensa mayoría se quedó igual de estupefacto que yo al ver en el banquillo a ciertos jugadores.

Entre la alineación, la poca fortuna y que por primera vez pude ver a un Real Madrid que estaba jugando a lo que sabe jugar, sin miedo y sin encerrarse, el Barça se vió en una situación que en los últimos años no se había visto, sin saber por donde entrar al área rival, sin ver el último pase que los defensas no se esperan, etc. No le voy a quitar mérito al equipo rival, porque tuvo mucho, pero estoy convencido que ese partido se podría haber ganado repitiendo alineaciones de otros Clásicos. Es cierto que Messi no estuvo a su nivel, ni mucho menos, pero con Cesc y Alexis en el campo “la pulga” se siente más liberado y despliega todo su repertorio. El Madrid jugó a su juego y el Barcelona tendría que haber hecho lo mismo, cuando salieron Cesc y Alexis la cosa cambió un poco, pero aún así el Madrid ya le tenía cogida la medida al equipo local. Ahí de verdad se tiró la liga por la borda, una verdadera pena porque hubiera sido un buen final de temporada, estaréis de acuerdo.

A mis amigos madridistas les digo: su equipo jugó muy bien, supo contrarrestar la posesión abusiva del Barcelona y con sus armas hizo mucho daño a la defensa local. Enhorabuena por esa victoria, de verdad. Sé que la disfrutasteis. Siento si me ha quedado muy culé esta pequeña reflexión.

Fue un mazazo gordo para equipo y aficionados, ambos nos volvimos a unir para el partido contra el Chealsea, pero esta vez sí, la mala suerte (4 palos y un penalty fallado) y un Drogba inconmensurable nos apearon de otra final (el día de mi 25 cumpleaños). Creo que Piqué es necesario en la defensa, pero por desgracia tuvo que abandonar el campo antes de tiempo. Hay que hacer los deberes en el partido de ida, siempre lo he dicho.

No discuto a mi equipo ni a mi entrenador, pero creo que este último ha fallado en el planteamiento de dos partidos muy importantes. Sigo pensando que debe continuar como manager de este equipo, es necesario para todo el grupo. Sé que todos mis amigos que apoyan al mismo equipo que yo piensan lo mismo y les dolió exactamente igual que a mí. El año que viene seguiremos dando el coñazo y disfrutando de la mejor época del F.C. Barcelona.

Javi (@javielnoval)

lunes, 23 de abril de 2012

Esos locos mancunianos

Esta semana nos toca hablar de otro grupo desaparecido que vuelve a reunirse. Últimamente sólo hablo de reuniones o separaciones. ¿Que cuándo voy a escribir sobre un grupo nuevo? Todo se andará, de momento no apretéis mucho, que estoy cobrando el paro. Como iba diciendo, hoy le toca el turno a The Stone Roses, grupo originario de Manchester y uno de los abanderados del sonido madchester, que analizaremos con más detalle en próximas entregas. Mención especial en este artículo se merece mi gran amigo Iván (@irivera10) que me sugirió que hablara de ellos y me recomendó encarecidamente este disco.

El grupo fue formado a principios de los años ochenta por el cantante Ian Brown y el guitarrista John Squire. No fueron muy prolíficos, ya que después de varios singles, por los cuales se dieron a conocer, en 1989 publican su debut The Stones Roses y no fue hasta cinco años después cuando publicaron su continuación, Second coming. Tras esto, el grupo se resquebraja por las fuertes discusiones internas y se acaba disolviendo en 1996. Esto da paso a sus carreras en solitario. Dos discos que dieron para conseguir su estatus de banda de culto. El año pasado anunciaron su vuelta, con gira y disco aseguran, de momento son cabezas de cartel para el FIB 2012, así que quien quiera que se de una vuelta.

Ian Brown y John Squire
Desde luego Second coming merece la pena escucharlo. A veces criticado por ser demasiado dispar, las canciones mezclan melodías beatlelianas en Ten storey love song, Your star will shine o How do you sleep, psicodelia con toques funk en Daybreak o Begging you, y se atreven a jugar con el hard rock en Driving south y en la fantástica Breaking into heaven, una introducción de 11 minutos que abre el disco presagiando que algo fabuloso está a punto de suceder. En mi humilde opinión, reina por encima de todas la espectacular Tears, un himno que está entre lo mejor que servidor ha escuchado, incluyendo un espectacular solo de guitarra. Todo esto se entremezcla con una maestría sin igual, y en ningún momento parecen desencajar los temas.

Tendremos que esperar para ver en lo que queda la reunión, pero recemos para que no quede en un intento de lucrarse, como ocurre muchas veces. Si de verdad sacan disco nuevo esperemos que esté a la altura de su, aunque escasa, impecable discografía. Brown ha tenido una magnífica carrera como solista, y el bajista Gary Mounfield ha formado parte de Primal Scream desde la separación del grupo, así que nada hace sospechar un afán recaudatorio en todo esto. Además es una oportunidad de oro para verlos en directo interpretando esta gran cantidad de joyas musicales.

Marcos


viernes, 20 de abril de 2012

El que no entienda, que se calle


Poco han tardado en subirse otra vez al altar a lanzar las mismas proclamas que hace 60 años. En realidad, nunca dejaron de hacerlo, pues ni siquiera los gobiernos de izquierda tuvieron lo que hay que tener para callarles la boca y dejarles claro cuál es su lugar, pero me da la sensación que ahora se sienten más impunes que nunca. Por ello, tenemos que soportar ver por la cadena pública (esa misma que, perteneciendo a un país laico, tendría que televisar actos de todas las religiones que se profesen en el país o, mejor aún, de ninguna) como el obispo de Alcalá se suelta la melena y declara lo que podéis escuchar a continuación.  



Efectivamente, dice el señor obispo que “los homosexuales, para comprobar su condición, se corrompen o se prostituyen, o van a clubes de hombres nocturnos. Encontrarán el infierno”. Los gays y lesbianas que conozco, señor obispo, no se han corrompido ni han acudido a clubes nocturnos para comprobar su condición. Y, por supuesto, no se han prostituido. Seguramente sí encuentren el infierno, pues mejor estarán allí que en el cielo que usted predica. Para comprobar su condición no les hizo falta más que enamorarse o sentirse atraídos por alguien de su mismo sexo. Lo que me resulta más curioso es saber de dónde saca usted tanta información acerca de la vida privada de los gays, pues parece que conoce bien de lo que habla. Pero, lógicamente, no le juzgaré por eso, que los obispos también se merecen una noche loca de cuando en cuando.

En cambio, he de juzgarle por lo que significan sus palabras. Desgraciadamente, aún muchas personas les toman a ustedes los dirigentes católicos como referente morales, y con esos valores católicos educan a sus hijos. Por tanto, lo que provocarán sus palabras será que muchos de los fieles que acuden a escucharle piensen (o sigan pensando) que los homosexuales son seres indeseables, con una categoría moral inferior, pobres enfermos que necesitan ayuda para poder curarse, u cualquier otro exabrupto de los que suelen lanzar desde los altares. Y esos hijos que escuchen a sus padres descalificar a los homosexuales irán al colegio, e insultarán a su vez al compañero gay o la compañera lesbiana.

Pero este no es el mayor problema con el que nos podemos encontrar. En España, aún estando muy alejados de la igualdad total entre heterosexuales y homosexuales, la situación es mucho mejor que en otros países. Sin ir más lejos, el mes pasado en Chile, unos neonazis torturaron y asesinaron a un joven de 24 años por el simple hecho de ser gay. Así de duro. Hablamos de Chile, uno de los países más avanzados de Sudamérica, no estamos hablando de ningún país islámico donde la homosexualidad sigue estando condenada con la pena de muerte. Y no hablamos de cuatro locos que matan al primero que pasa, hablamos de cuatro hijos de puta que matan a un chico porque creen que es un pervertido, un indecente. Sin ninguna intención de relacionar los actos, declaraciones como la del obispo no hacen más que contribuir a que parte de la población tenga esa clase de pensamientos homófobos.

Sin embargo, no quiero centrarme hoy en hechos puntuales tan desagradables, sino denunciar desde aquí la falta de normalidad que aún en pleno año 2012 siguen teniendo que sufrir los colectivos de gays, lesbianas y transexuales. A pesar de que, como decía antes, la situación legal que se encuentran en España es prácticamente equiparable a la de los heterosexuales, no es esto lo común en todos los países desarrollados, ni tampoco esta igualdad legal se refleja en la sociedad española.

Podemos ver el grado de igualdad legal entre homosexuales y heterosexuales contemplando este par de gráficos.


En el mapa de arriba, los países coloreados en azul oscuro representan aquellos donde esta aprobado el matrimonio homosexual; en azul claro, aquellos donde existen las uniones civiles entres parejas del mismo sexo (no matrimonio); y en gris, los países donde no se permiten las uniones legales de este tipo. En rojo y naranja encontramos los países donde la homosexualidad está penada, pero no perderemos el tiempo ni en analizarlo.

Me resulta totalmente decepcionante que sólo esté aprobado el matrimonio de parejas del mismo sexo en España, Portugal, Países Bajos, Islandia, Suecia, Noruega, Canadá, Argentina y Sudáfrica. Otros países que fueron pioneros en la consecución de libertados sociales como Reino Unido, Francia o Alemania únicamente contemplan las uniones civiles (parejas de hecho). Pero más indignante aún es que países como Italia, Estados Unidos (casi todos sus estados), Grecia o la mayoría de países del Este, no permitan ningún tipo de unión entre personas del mismo sexo. Simplemente lamentable.

Vamos un paso más allá contemplando el siguiente gráfico, donde en color morado aparecen los países en los que la adopción de niños por parte de parejas homosexuales está aprobada, y en verde los países en los que uno de los miembros de la pareja puede adoptar al hijo del otro miembro. En el resto de países no hay ninguna posibilidad de adopción conjunta.



La imagen lo dice todo, en poco más de una decena de países de todo el mundo existe alguna posibilidad de adopción por parte de parejas homosexuales. Vemos que en Europa sólo se contempla esta alternativa en España, Países Bajos, Reino Unido y península escandinava. Una vergüenza de tamaño sideral, aunque por una vez los españoles podemos orgullecernos de estar en el lado de las libertades (no hace falta recordar quién aprobó estas leyes sobre matrimonio y adopción, y quiénes tiene puesto un recurso en su contra en el Tribunal Constitucional).

Los discursos en contra de la adopción giran desde el incoherente e incierto “hacen falta las figuras paterna y materna, ambas imprescindibles” hasta el patético, insultante e irrisorio “si los padres son maricones, el hijo saldrá también maricón”. Aunque no sería necesario, pues el sentido común habla por sí mismo, en escasas ocasiones existe un consenso tan amplio en cualquier tema de las ciencias sociales: todos los estudios independientes realizados durante 25 años avalan la conveniencia de la adopción por parte de parejas homosexuales.

Y si en el ámbito legal los obstáculos son patentes, en el social más aún. Según distintas encuestas, sólo en Países Bajos y en Suecia más de la mitad de la población está a favor de este tipo de adopción. En España o Alemania, sólo 4 de cada 10 habitantes lo aprueban. En Francia o Reino Unido no llegan a un tercio, y en Italia ni una cuarta parte.

Estos datos muestran gráficamente que vivimos todavía en una sociedad conservadora, temerosa a la evolución, intransigente ante lo que no entiende. Vivimos en una sociedad en la que palabras despreciables como las del obispo de Alcalá no sólo son totalmente impunes, sino que se retransmiten en la televisión pública. Una sociedad donde los que no tienen el valor suficiente para “salir del armario” son los primero en utilizar la palabra maricón en tono despectivo; donde ningún futbolista ha sido capaz de decir soy gay, y habrá habido mas de uno. Donde se permite que un periodista (de Intereconomía, por cierto) pida que se retire de la Sanidad Pública las operaciones de cambio de sexo “porque los españoles no tenemos que pagar las perversiones de nadie”.

Y, como he dicho antes, en este tema parece que los españoles damos algún síntoma de madurez. En otros países desarrollados, la situación es mucho peor, y los colectivos de gays, lesbianas y transexuales sufren discriminación, rechazo o agresiones de cualquier tipo. Muy mal tienen que estar las cosas para que en pleno siglo XXI se juzgue aún en la sociedad occidental a las personas por su orientación sexual.
Por eso me resulta despreciable cuando escucho a alguien hablar desde la ignorancia, con desprecio, de forma insultante o intentando hacer motivo de mofa acerca de este tema. Ante estas situaciones, la única respuesta puede ser callarles la boca, lo mismo que alguien debería haber hecho con el señor obispo.

@Elfara_chico

jueves, 19 de abril de 2012

Cuando el público tiene razón



Atenas 2004, los Juegos Olímpicos volvían a la región donde nacieron miles de años atrás. Hubo una expectación especial debido a que eran los primeros del nuevo milenio, tanto para los deportistas como para los aficionados. De entre todos los eventos, competiciones y vencedores me gustaría destacar lo ocurrido en la final de gimnasia en la modalidad de barra y que tuvo como protagonista a Alekséi Nemov y al público que se encontraba en el pabellón ese día.

Nemov, nacido en 1976, es un gimnasta retirado ganador de varias medallas olímpicas: cuatro oros, dos platas y seis bronces. Un gran deportista querido por rivales y por aficionados, con una gran personalidad que le hizo ganarse a la gente. Tanto es así que en el año de su retirada y coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Atenas, antes mencionados, sucedió un hecho que cambiaría el sistema de puntuación de los ejercicios de gimnasia para siempre.

Pongámonos en situación: un gimnasta muy querido en su mundillo decide retirarse el año de las Olimpiadas de 2004 y para ello tiene en mente realizar un ejercicio muy complicado en la modalidad de barra. Hasta ese momento la puntuación que se daba en base únicamente a la realización del ejercicio, incluidos los fallos y el aterrizaje. Esta decisión basada en una única nota y tomada por cada juez ya provocaba cierto descontento en los aficionados, entrenadores y competidores. Y en lo Juegos de 2004 los jueces fueron duramente criticados por las puntuaciones dadas, parecía que se fijaban más en el nombre, reputación y procedencia del deportista que en la dificultad y el ejercicio realizado. Pues bien llegó el turno de Alekséi, se le vio muy tranquilo antes de subirse a la barra y durante la ejecución del ejercicio, con mucha más dificultad de realización que el de todos sus rivales, sólo cometió algún que otro fallo no muy grave y una caída no limpia, pero tampoco de las peores que se han visto. El público enloqueció por el ejercicio elegido a su edad y para cerrar su participación en unos Juegos Olímpicos. Pero los jueces no estaban de acuerdo con ello y decidieron darle en suma un 9.725 que no le permitía entrar en el podio. Es entonces cuando se inicia un abucheo que va de menos a más por parte de los asistentes al pabellón, muy prolongado y sonoro que provoca que los jueces se replanteen la situación y modifiquen su puntuación. La nueva nota es de 9.762, que tampoco le servía para entrar en el podio, no consiguió aplacar a un público cada vez más enfadado con la actuación de los jueces de turno. No fue hasta que el propio Alekséi subió a la tarima de competición y pidiera calma y respeto para el siguiente competidor, que la multitud se tranquilizó.

Con este escándalo y alguno más que se produjeron en el año 2004, los organismos dirigentes de los distintos deportes en los que era requerida la decisión de jueces en la puntuación de un deportista, decidieron cambiar de sistema. Este nuevo método, aplicado en 2006, consistía en: una primera nota basada en la “dificultad” del ejercicio realizado y la segunda en base a la “ejecución, composición y arte”. Los jueces puntúan de 0 a 10 cada ejercicio y la nota más baja y la más alta se eliminan; sumándose las cuatro centrales y haciendo la media. Aún con este método ha resultado imposible el eliminar la desconfianza del público, e incluso de los competidores, hacia los jueces.

El cómo se cambió el sistema de puntuación de este deporte a uno algo más justo lo descubrí hace relativamente poco tiempo y gracias a mi amigo Rubén. Lo que más me impactó fue que el público se diera cuenta antes que los jueces, personas “entendidas” de sus respectivos deportes, de que el ejercicio realizado por Nemov se merecía algo más de consideración, pese a su mala caída. Por el valor de jugársela en unos Juegos Olímpicos y salir por la puerta grande, pese a tener posibilidades de caer en desgracia y no conseguir ejecutar el ejercicio cómo él hubiera querido. Pero consiguió algo más importante aún, cambió algo que no se había puesto en tela de juicio desde hacía muchos años. Un pequeño homenaje a grandes deportistas, éste no será el último.

Javi (@javielnoval)

lunes, 16 de abril de 2012

Hasta aquí hemos llegado

Debe ser fantástico ser un músico talentoso. Y si además se te reconoce pues apaga y vámonos. A veces, en el mundo del arte en general y la música en particular, surge algún rey Midas que nos sorprende a cada paso que da con joyas de calidad suprema. Hace poco he leído declaraciones de uno de ellos, el británico Daron Albarn, y he llegado a la conclusión de que además de un gran músico los tiene bien puestos.

Para quien no conozca a este londinense de 44 años (nada más y nada menos, y eso que aún no es de los viejos del rock) diré que formó en 1989 una de las bandas definitivas del rock británico. Junto a su amigo de la infancia y excepcional guitarrista Graham Coxon, el bajista Alex James y el batería Dave Rowntree mantuvo bien alto el nombre del rock británico durante la época donde el grunge reinaba en los charts. Estoy hablando por supuesto de Blur. Su álbum de debut, Leisure, mostraba grandes influencias de la psicodelia, consiguiendo canciones pop-rock que reinventaban, a la vez que elevaban, la música inglesa. Con Modern life is rubbish consiguen abrirse paso al mainstream, pero no es hasta que publican su disco más rompedor, Parklife, cuando consiguen llegar al número 1 en las listas del Reino Unido, que no en Estados Unidos, donde nunca lograrían brillar como lo hicieron en su país. Con Country house, el primer single extraído de su cuarto álbum, The great scape, consiguen desbancar a Roll with it de Oasis del puesto número 1 de la lista de singles, otorgándoles una rivalidad por parte del público, algo que ninguna de las dos bandas desmintió. Tras otros dos álbumes más, Blur y 13, Coxon decide irse. El resto de la banda continúa sin él, pasando el propio Albarn a ocupar el rol de guitarrista, a parte de cantante. Con esta formación graban Think tank, que acerca al grupo a los sonidos más electrónicos, pero que no tuvo la repercusión de los anteriores. Tras este disco la banda cesa su actividad, dedicándose cada componente a otros menesteres.

El segundo proyecto en orden de importancia de Albarn se llama Gorillaz, una banda virtual que en 2001 publicó un grandísimo disco homónimo. El proyecto surgió como una colaboración entre Daron y el dibujante Jamie Hewlett. La cosa consistía en que Albarn se ocupaba de la parte musical y Hewlett de dibujar los distintos personajes que se suponían eran los integrantes de la banda, dotándolos de un pasado y una personalidad a cada uno. Además, se ocupaba de los videoclips. Tras el éxito de su álbum debut, publicaron Demon days en 2005, que alcanzó el doble platino en Estados Unidos gracias a singles como Dirty Harry o Feel good Inc. Plastic beach, lanzado en 2010, cuenta con colaboraciones de gente tan notable como los ex-miembros de The Clash Mick Jones y Paul Simonon, Lou Red, Snoop Dogg, De La Soul, etc.

¿Por qué os cuento esto?¿Por qué sacar toda esta historia de la manga, como si yo fuera el único que la sabe?Pues porque amigos míos, todo esto se ha acabado. Según recientes declaraciones de Daron Albarn, no habrá nada más de todo esto. Aunque la reciente reunión y gira de Blur presagiaban lo contrario, el concierto que ofrecerán como clausura de los juegos olímpicos de Londres será la última vez que estén juntos. El rumor de un nuevo disco se queda en eso, un rumor. Y de Gorillaz tenemos las mismas. Tras la publicación de un recopilatorio de singles y un nuevo disco, The fall, parecía que la banda se encontraba en un momento fuerte de su carrera, pero la cosa se ha quedado en nada. Parece ser que Albarn no estaba contento con el trabajo de Hewlett y ha decidido acabar el proyecto. Adiós Blur, adiós Gorillaz. Este hombrecillo tenía en las manos dos de los mejores y más lucrativos proyectos y ha decidido sacrificarlos en la cima de su carrera antes de alargarlos y convertirlos en un chiste. Como ya digo, los tiene bien puestos

No nos asustemos, hay muchos más proyectos con su firma esperándonos. Recientemente ha publicado un álbum llamado Rocket Juice and The Moon junto con el bajista de Red Hot Chilli Peppers, Flea, y el batería con el que grabara The good, the bad and the queen, el disco de la banda sin nombre. Disfrútenlo y esperemos nuevas joyas de este culo inquieto.

Marcos